En el marco de una nueva ronda de negociaciones del tratado comercial entre México y Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió al representante comercial estadunidense, Jamieson Greer, en sus oficinas de Palacio Nacional. “Avanzamos en la revisión del T-MEC y acuerdos bilaterales en beneficio de ambos pueblos”, escribió la mandataria en un mensaje en sus redes sociales.
Por la mañana, al término de su conferencia, descartó que como parte de estas rondas de negociaciones comerciales se discutan temas como la seguridad o el cumplimiento de México al acuerdo bilateral de aguas. Éstos se analizan en otras mesas de coordinación bilaterales, dijo, por lo que consideró que las afirmaciones que realizó ante el Senado de Estados Unidos fueron en respuesta a cuestionamientos que le hicieron en su comparecencia.
“En el Senado, le plantearon que no estamos cumpliendo con la cuota del agua. Y eso es falso, estamos cumpliendo perfectamente y hay total acuerdo con Estados Unidos. Y este año, que esperamos que llueva más todavía, se va a cumplir. O sea, no hay ningún problema, en este momento, con el tema del agua.”
A pregunta expresa sobre las razones por las que Greer también aludió a la seguridad fronteriza, sostuvo que no se trataba de contestar a cada uno de los temas que plantea él. Apuntó que lo que revisarían era el tema comercial. La seguridad y otros rubros se analizarán en las otras mesas de coordinación que hay con Estados Unidos.
“No sabemos exactamente lo que va a hacer Estados Unidos. Lo que hacemos es nuestro mejor trabajo para poder encontrar las mejores condiciones para nuestro país. Estados Unidos, de manera unilateral, decidió poner aranceles a todo el mundo. Ahora, viene esta ronda de aranceles en el ‘301’. No sabemos exactamente en qué condición estará México. Lo que sí les puedo decir es que hemos hecho todo lo humanamente posible para que el país tenga las mejores condiciones posibles”.
Horas después, mediante un comunicado en redes sociales, la representación comercial estadunidense anunció que “se estaban tomando medidas, bajo la dirección del presidente Trump en virtud de la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, al imponer aranceles a 60 socios comerciales por su fracaso en adoptar y hacer cumplir de manera efectiva una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado”.



