spot_img

Circe: la mirada de Madeline Miller

Más Leídas

- Publicidad -

Por: LAURA GEMMA FLORES GARCÍA •

La Gualdra 732 / Literatura

- Publicidad -

La novela de Madeline Miller reinventa a uno de los personajes más enigmáticos de la mitología griega, ofreciendo una exploración profunda y visceral de la identidad femenina, el poder, el amor y la transformación. A través de la voz íntima de Circe, la autora construye un relato donde la emoción no es debilidad, sino el origen de toda fuerza verdadera. La infancia de Circe no está marcada por crueldad explícita, sino por algo más sutil y quizás más doloroso: la indiferencia. Ser ignorada, ser considerada «diferente» sin que nadie se tome el tiempo de descubrir por qué, instala en ella una herida profunda que definirá toda su trayectoria. La necesidad de pertenecer, de ser vista y valorada, es el motor emocional que arranca la novela. En contraste con el destino que dioses y familia le asignan, Circe comienza a albergar un deseo radical para una diosa menor: el de decidir por sí misma. Este impulso no es rebeldía adolescente ni capricho; es la semilla de una identidad que se niega a ser definida por otros, y que irá floreciendo a lo largo de toda la novela con consecuencias profundas. Miller elabora el tránsito del exilio con una sensibilidad extraordinaria. Éste, que debería quebrar a Circe, la «fuerza» literalmente a construir una identidad que no dependa de la aprobación divina. Lo que parecía una condena se revela como la única condición posible para que ella se convierta en quien realmente es. Circe no se refugia en la magia para escapar del dolor emocional. A la isla de Eea llegan navegantes, amantes, héroes y suplicantes. Cada encuentro la expone a la vulnerabilidad: ama, confía, sufre y aprende a levantarse. En los mitos clásicos, Circe usa su magia como represalia: transforma a los hombres en cerdos como castigo por su codicia o arrogancia. Miller mantiene estos episodios, pero los reencuadra dentro de una ética más compleja. La autora la vuelve profundamente humana en el sentir, no sólo temible por su poder. Miller deconstruye el arquetipo de «la bruja» con una intención feminista clara. En la tradición literaria occidental, la figura de la hechicera ha sido asociada con el peligro, lo irracional y lo que debe ser temido y controlado. En Circe, ese arquetipo se desplaza hacia la agencia y la responsabilidad. La bruja no es quien hechiza por maldad, sino quien ha aprendido a protegerse y a actuar desde su propio juicio moral. Quizás el logro más sutil de la novela es mostrar cómo la pasión de Circe evoluciona a lo largo de los siglos. Lo que comienza como impulso reactivo, como emoción desbordante y sin filtro, se va convirtiendo en algo más sofisticado: una pasión que incluye deliberación, consecuencias y responsabilidad. Su sentir no desaparece ni se domestica; se vuelve más sabio. La emoción se convierte en decisión consciente, y eso es, para Miller, la definición más auténtica del poder.

Miller Madeline, Circe. Una heroína, una hechicera. Una mujer que encuentra su poder. México, Alianza de Novelas, 2025. 

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_732

 

- Publicidad -

Noticias Recomendadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -