Sólo 14 de los cerca de 160 inmuebles identificados con algún nivel de riesgo en el Centro Histórico de Zacatecas están clasificados como de alto riesgo, precisó la Coordinación Estatal de Protección Civil. Otros 80 se encuentran en alerta preventiva y 66 son considerados de bajo riesgo, principalmente por requerir mantenimiento, conservación o alguna intervención preventiva.
La dependencia hizo esta precisión después de que su titular, Jorge Luis Gallardo Álvarez, hablara el 10 de septiembre de 159 “focos rojos”. Aclaró que la cifra no significa que todos los inmuebles estén en riesgo inminente de colapso, pues comprende construcciones con condiciones y necesidades de atención distintas.
El aumento respecto de registros anteriores se debe a la actualización de las verificaciones y a la incorporación de edificios que han presentado un deterioro progresivo. Entre las causas se encuentran su antigüedad, la falta de mantenimiento, el abandono prolongado, la humedad, las filtraciones y las afectaciones ocasionadas durante las temporadas de lluvias.
Protección Civil señaló que los peligros tampoco se limitan al derrumbe total de una construcción. En las inspecciones se revisan posibles desprendimientos de cantera, cornisas, aplanados y elementos ornamentales, además del debilitamiento de muros y cubiertas y los daños producidos por la humedad.
Estas condiciones pueden representar un riesgo no solamente para quienes habitan los inmuebles, sino también para comerciantes, trabajadores, visitantes y peatones que transitan por sus inmediaciones.
Cuando se encuentra alguna condición de riesgo, la dependencia realiza una evaluación y emite recomendaciones de acuerdo con las características del edificio. Las medidas pueden incluir mantenimiento, reparaciones, apuntalamiento preventivo, retiro controlado de elementos inestables, delimitación de áreas y restricción de accesos.
En los casos que representan un riesgo inminente para las personas, las autoridades pueden ordenar medidas de aplicación inmediata, como la suspensión temporal de actividades, la clausura total o parcial, la prohibición de utilizar el inmueble, su desocupación o desalojo y la evacuación de quienes se encuentren en su interior.
Si el propietario no atiende las recomendaciones o existe alguna imposibilidad para intervenir, Protección Civil mantiene el seguimiento en coordinación con otras autoridades. Algunos de los edificios están sujetos, además, a disposiciones específicas para la conservación del patrimonio cultural.
La corporación indicó que su prioridad es reducir la exposición de la población al peligro, independientemente de los procedimientos administrativos o jurídicos que deban resolverse posteriormente sobre cada inmueble.



