La Gualdra 731 / Arte / Exposiciones
Por María Eugenia Gutiérrez
Como llama fuerte incandescente que todo lo acaba así la necesidad imperiosa de hacer y romper el tiempo de cada roca para formar un lenguaje propio. Y las piedras gritaron con su voz silenciosa para nuestros oídos sordos al diálogo con la naturaleza.
Podríamos decir que están en el camino, que no las vemos, que pasan desapercibidas, y sólo los alquimistas de este oficio, un día voltean al sendero y ellas les sonríen, los atrapan, como el embrujo de las sirenas del mar, y ellos ya no pueden renunciar a la compleja tarea de ir destruyendo para construir otra figura, la propia, mientras la piedra se deje, porque a veces se enojan y no permiten que el viento las rompa con su silbar agudo.
Las piedras son guardianes desde tiempos inmemoriales, un día la magia que las ocultó, los avienta al vacío y ellas, queriendo trascender, se refugian en las manos fuertes de los hombres que las rompen y las pulen, bailando con ellas en sueños, para olvidar el peso enorme y son sólo suspiros.
Rubén escucha su lenguaje, en sus manos se tatuaron las claves para descubrir este tallar las piedras en horas nocturnas, tal vez la noche, las estrellas y las rocas siderales, solitarias, encontraron su cuerpo, mariposas, crótalos y reflejos.
Esta exposición nos da la oportunidad de conocer una pequeña parte del amplio mundo creativo del autor. Nos comparte su vida a través del lenguaje plástico, para decirnos que las piedras hablan, tienen su propio lenguaje extraño, diferente al nuestro, en sus rugosidades, vetas y anillos, son un mundo, y nosotros hoy, parte de él.

Nota:
La exposición Fogarada de vida, de Rubén Rivera Sánchez, se inauguró el 4 de septiembre de 2026. Actualmente puede visitarse en el Museo Espacio ubicado en Av. Gómez Morín s/n, Antiguos Talleres del Ferrocarril, Aguascalientes, Ags. México.
https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_731




