Las ciencias sociales, hoy y mañana

Las ciencias sociales, hoy y mañana

De Feurbach, si: “No sólo se trata de comprender el mundo, sino de transformarlo.” Pienso si hoy comprenderlo y transformarlo, exige investigación. Ello requiere ser y estar en él, consciente de los riesgos y peligros de la enajenación que imponen un continuo, indagar, verificar, volver a indagar, la sociedad y la educación, en todos los ámbitos. O reformarla y rediseñarla, como si fuera posible.

Eso sería teoría, si no fuera una ideología persistente, prosocial y proactiva, que se estrella contra el vetusto modelo utilitarista, afianzado cada vez por el capital y presentado como novedad por el neoliberalismo. Y sin opción, ni oposición, ¿quién se sirve de la educación, la deseducación o de la ausencia de ella? Educados o no, la clase dominante a todo mundo saca provecho y con toda legalidad explota a los mexicanos en su beneficio particular.

Aparte del capital, ostenta otro dominio fundamental: el del poder, el de la televisión y demás principales medios de comunicación. Apunta a que los mexicanos como consumidores de incultura se arranquen su sí mismo y se llenen de imágenes y tonterías. Y a que la inconsistencia o falta de educación y cultura, ocupen la conciencia de audiencias y televidentes, sujetos por los medios a la banalidad de sus propuestas.

Se trata de evitar la conciencia o anularla, al imposibilitar la educación, la indagación y develación necesarias, permanentes y sistemáticas de lo que política, económica, social y culturalmente pasa a los mexicanos. De evitarles acceder a ver esa actual complejidad que de continuo plantea exigencias y tareas a las ciencias, en especial, a las ciencias sociales, sobre cómo proceder a impulsar el estudio, comprensión y transformación de nuestra actual sociedad y educación, por parte del personal académico y de los estudiantes, para hacerse una idea de, en qué consiste hoy, ser y estar en el mundo de la mejor manera posible.

Un realismo necesario y crudo como la realidad, deliberadamente, así construida y cuyos principales actores se ocultan tras una artificialidad llamada Pacto por México, que hoy gobierna, casi sin oposición política, a favor del gran capital y en detrimento de las mayorías. ¿Cómo analizar esta nebulosa política? En el bachillerato no se puede eludir estudiarla. ¿Hay razones para construir y trabajar mejor esa nebulosa política en el bachillerato? Razones no las hay, sí hay circunstancias y condiciones que pueden ser favorables para la educación, los estudiantes y el país, si se aprovechan para su estudio.

Sus estudiantes son tan peculiares, como su adolescencia. Zona de turbulencia  a la que los sujetos imprimen o marcan a capricho y viven a su propio ritmo. Pruebas, obstáculos, crisis y presiones, les esperan,  al recorrer, “…un gran trayecto antes de poder entrar a la vida adulta, de asumir responsabilidades de ciudadano y participar de alguna manera en la construcción del futuro de su sociedad”, diría Dolto.(1)

No siempre cuentan con un ambiente propicio para construir autonomía. ¿Conocemos la vivienda, la casa de los estudiantes? ¿En la escuela puede encontrar el bachiller las condiciones que para el estudio faltan en la casa? De ordinario o a veces, ¿las escuelas y clases son como las carpas, a una tanda y función sigue otra, sin posibilidad para el público estudiantil de arraigar ni estudio, ni esparcimiento? ¿La escuela, la casa, el edificio, la unidad habitacional o el municipio, qué condiciones ofrecen para el estudio? Dura tarea, hacer la tarea como prueba de responsabilidad estudiantil.

(Caducado el tiempo allá, aquí va el resto y la conclusión.)

Y antes, la clase, ¿cómo ocurre, transcurre y con qué efectos? ¿Qué pasa con y en ella a los sistemas psíquicos de los alumnos?

Indagar, investigar durante el bachillerato, es una opción o manera de aprender la sociedad, si al hacerlo se ensaya a aprender a hacer lo elemental de las ciencias sociales. ■

 

1 Foro de consulta nacional para la revisión del modelo educativo. Foro de la Región 3, sobre Educación Media Superior.

*Profesor de la Unidad Académica Preparatoria de la Universidad Autónoma de Zacatecas, invitado por el SNTE, Sección 34, Zacatecas.

(1) Dolto, Francoise. La causa de los adolescentes. El verdadero lenguaje para dialogar con los jóvenes. España, Seix Barral, 1990. P. 7

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