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domingo, 3 marzo, 2024
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‘Past lives’, de Celine Song

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Por: ADOLFO NÚÑEZ J. •

La Gualdra 607 / Cine

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En Aftersun (2022), el inolvidable debut de Charlotte Wells, la joven directora elabora, sin manipulaciones ni efectismos, una dolorosa reflexión sobre el modo en el que las personas nos aferramos de manera incesante a nuestros recuerdos, a fragmentos de lo que fue y a imágenes de lo que pudo haber sido. Todo dentro de una puesta en escena de situaciones comunes y cotidianas, pero que trascienden por su naturalismo, su cuidado al detalle y por una honestidad dolorosa e insólita en el cine actual. Con su primera cinta, Wells demuestra una sensibilidad y una maestría digna de los cineastas más consagrados.

Cada una de estas características también se encuentran presentes en Past lives (2023), la extraordinaria ópera prima de Celine Song. Se trata de una singular obra fílmica que alberga más de lo que muestra en el exterior y que, sin reservas ni tapujos, se centra en las angustias e interrogantes que surgen a partir de las decisiones que hemos tomado en diferentes momentos de nuestras vidas.

Con una estructura de tres tiempos, la cinta narra la historia de Nora (Greta Lee) y Hae Sung (Yoo Teo), dos amigos de la infancia que viven en Corea del Sur y que son separados una vez que la familia de ella migra hacia Canadá. Ambos se reencuentran en dos momentos distintos de su adultez: primero entablan una comunicación a la distancia, por medio de las redes sociales; después ocurre en persona, en la ciudad de Nueva York, sitio donde Nora vive desde hace muchos años junto a su esposo Arthur (John Magaro). Estos reencuentros entre ambos personajes abrirán las puertas hacia ciertos anhelos, al mismo tiempo que aflorarán sentimientos que tal vez se encontraban frustrados o incompletos.

Con una técnica excepcional y una profunda melancolía, Song navega a lo largo de veinte años en la relación de sus protagonistas, en un vínculo que se encuentra ligado a la afinidad, a la memoria y al sentido de pertenencia. Dicha conexión se encuentra cimentada en el concepto coreano del in-yeon, que significa “destino” o “providencia”, y que se utiliza para explicar el lazo creado entre algunas personas, capaz de trascender el espacio y el tiempo.

La directora hace uso de estas nociones respecto a las almas gemelas y el destino, para reflexionar, con suma gentileza, sobre lo imprevisible, lo imposible y lo inconcluso de la vida. De manera claramente autobiográfica, Song reconcilia esa parte de sí misma en Nora, quien guarda un océano de emociones en su mirada, que brotan en cada una de sus conversaciones con Hae Sung, pero que también se encuentran presentes en sus momentos íntimos con Arthur.

En apariencia una historia de amor, Past lives realmente es una película sobre aprender a dejar ir una parte de nosotros mismos y el duelo interno que eso implica. Es, de igual manera, un bellísimo relato sobre la forma en la que percibimos el tiempo, no de manera lineal o lógica, sino dispersa y emocional. Es una historia sobre aceptar la mortalidad propia y abrazar nuestras decisiones, aciertos y errores. Todo siempre guardando esa vaga y triste esperanza de que, quizá en otra vida, todo vuelva a ser posible una vez más.

 

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_607

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