Bogotá. Pasan las horas de la tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7.4 en Colombia y el número de fallecidos aumenta: ya son, al menos, 224.
El gobierno colombiano decretó la emergencia social y económica para hacerle frente al desastre; también se reportan cerca de 3 mil heridos y cuantiosas pérdidas materiales.
En la región de la tragedia reinaba ayer la incertidumbre, la remoción de escombros ha sido lenta y las ayudas llegan a cuentagotas debido a que buena parte de las vías colapsaron o las obstaculizan derrumbes.
En medio de la confusión y falta de organización para gestionar la tragedia, el gobierno aún no nombra un responsable en la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (Ungrd).
Aunque se trata de una tragedia natural, congresistas del Pacto Histórico cuestionan la falta de coordinación producto de haber “negado el empalme”, en alusión a que el presidente Abelardo de la Espriella se negó a reunirse con el ex mandatario Gustavo Petro para coordinar la transición, y al mismo tiempo reclamaron mayor atención a los habitantes del litoral pacífico, incluso el ex mandatario pidió utilizar el buque hospital Benkos Biojó para auxiliar a la gente más pobre.
“Tengan un poco de paciencia, estamos trabajando a marchas forzadas para lograr superar la tragedia. No los voy a abandonar”, afirmó el presidente De la Espriella, en las calles de Pereira, tras una fugaz visita que hizo a la ciudad.
La Asociación de Ciudades Capitales, que no es una entidad gubernamental y que hace un seguimiento al registro de muertos y damnificados, asegura que, hasta ahora, son 224 los fallecidos con proyección a aumentar en la medida en que se logren remover los escombros, aunque otros subregistros señalan que ya son 254 las víctimas fatales.
Cali, en el Valle del Cauca, con cerca de 120 fallecidos, y Pereira, en Risaralda, con 100, son las dos ciudades en donde se hacen los mayores esfuerzos para rescatar personas que aún permanecen bajo los escombros; en esos centros urbanos la magnitud del terremoto dejó casi un centenar de edificaciones en el suelo.
La cifra de 188 personas desaparecidas en Cali, según el presidente De La Espriella, sigue vigente.
En el Departamento del Chocó claman por ayuda, varios municipios como el Cairo y San José del Palmar, epicentro del terremoto, quedaron prácticamente destruidos y en escombros, según reportaron pobladores a varios medios de comunicación regionales.
El mandatario colombiano, en otra fugaz visita, esta vez a Manizales, anunció ayuda económica para personas que perdieron su vivienda: “Lo primero es el subsidio de arriendo. Una vez que hayamos resuelto esa situación vamos a trabajar en la reconstrucción. Pero lo primordial es que esas personas que hoy se quedaron sin donde vivir tengan un lugar donde hacerlo”, explicó.
Anunció un alivio desde el gobierno para subsidiar el pago de los servicios públicos en toda la zona afectada por el sismo, “por lo menos por tres meses”, recalcó De la Espriella.
Mientras pasan las horas y la confusión reina en medio del caos provocado por el terremoto, el gobierno de Colombia, reportan algunos periodistas locales, decidió no aceptar asistencia humanitaria ni rescatistas de otros países para gestionar la devastadora situación.
Hecho que corroboró el propio presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien reveló, en su cuenta en X, que el gobierno de Colombia rechazó de momento “el apoyo internacional” y ha solicitado “únicamente ayuda económica para atender a las familias afectadas”.
Agregó: “nos han informado que sus equipos de rescate, médicos y de más cuerpos de emergencia se encuentran desplegados y atendiendo la situación, por lo que en este momento no requieren apoyo de personal”.
En el mismo tenor se pronunció Zhu Jingyang, embajador de China, nación con la que De la Espriella tomó distancia al alinearse con Estados Unidos, y en un post en X afirmó: “esperamos que el gobierno colombiano dé a conocer de inmediato el nombre del enlace oficial para coordinar la asistencia internacional a favor de los damnificados”, deploró el diplomático del gigante asiático en un mensaje que pedía difundir con urgencia”.
Al cierre de esta edición, la cancillería colombiana agradeció en X a “la comunidad internacional su deseo de apoyar a nuestro país”. Señaló que recibió “solicitud de priorizar hospitales de campaña, kits de alimentación, aseo o hábitat, insumos para agua, saneamiento, higiene, kits de cocina y menaje”, y anunció que en las próximas horas llegarán “los primeros vuelos de ayuda humanitaria”.
Estados Unidos donó 15 millones de dólares, informó la embajada de este país en Colombia. El presidente Vladimir Putin, de Rusia, y el rey de España enviaron mensajes de solidaridad al pueblo de Colombia.



