Las nuevas tecnologías y las redes sociales han propiciado nuevos desafíos para la procuración de justicia y la promoción de los derechos humanos ante la violencia digital, por lo que las instituciones y la academia deben desarrollar estrategias para construir una cultura de paz.
Así lo afirmaron especialistas, académicos y autoridades de procuración de justicia y de derechos humanos, durante el conversatorio “La cultura de la paz en la era de la violencia digital”, realizado en la Unidad Académica de Derecho de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ).
Según se informó, este tipo de actividades fortalece las acciones de promoción y educación en derechos humanos, al generar espacios de reflexión con las nuevas generaciones sobre los desafíos que plantea el entorno digital y la importancia de construir relaciones basadas en el respeto, la dignidad y la cultura de paz.
Durante la inauguración, Maricela Dimas Reveles, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), afirmó que la dignidad humana y los derechos fundamentales deben ser respetados también en los espacios digitales, donde pueden presentarse prácticas como discriminación, acoso, amenazas, hostigamiento y otras formas de violencia.
En ese sentido, dijo que las juventudes tienen un papel fundamental en la construcción de una cultura de paz, al ser protagonistas del uso de las herramientas digitales para comunicarse, expresarse, informarse y participar en los asuntos públicos.
Como parte del conversatorio, Ricardo Neves, coordinador de la Unidad de Espacio Cívico de la ONU-DH en México, presentó el tema “Desafíos de la participación digital: proteger sin censurar”, donde planteó la necesidad de garantizar espacios digitales seguros sin limitar la libertad de expresión ni la participación ciudadana.
El representante de la ONU-DH destacó que combatir la violencia digital requiere enfrentar la impunidad, establecer límites a la vigilancia, promover la transparencia sobre los sistemas algorítmicos y reducir las brechas de acceso a la tecnología.
Expuso que nunca antes hubo tantas herramientas tecnológicas para documentar una injusticia, organizar una movilización o exigir cuentas a una autoridad, pero al mismo tiempo nunca se habían tenido tantas herramientas para vigilar, acosar, amenazar, manipular o silenciar a quienes participan.
Desde la perspectiva de los derechos humanos, Neves dijo que no se tiene que escoger entre libertad o seguridad, sino que es necesario proteger a ambas debido a que el internet es parte del espacio cívico porque ahí se pueden expresar el derecho a buscar y recibir información, la libertad de asociación, el derecho a participar en asuntos públicos, entre otros.
El problema reside, dijo, en que las mismas tecnologías que permiten amplificar las expresiones pueden usarse para silenciarlas con amenazas, acoso, campañas coordinadas de hostigamiento, vigilancia, violencia sexual, ataques contra periodistas, y ahora la inteligencia artificial multiplica esas posibilidades.
Si se pretende comprender la violencia digital, manifestó la necesidad de cuestionar a los sistemas que deciden qué contenidos se amplifican, a quién llegan y por ello es importante no normalizar la violencia digital.
Por su parte, Oliver López Badillo, Fiscal Especializado de Derechos Humanos, Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de la Fiscalía General de Justicia del Estado, participó con el tema “La justicia frente a la violencia digital: proteger la dignidad humana para construir una cultura de paz”.
Al respecto, convocó a los jóvenes a prevenir la incidencia delictiva en el ámbito digital, por ejemplo, evitar la creación de perfiles falsos de redes sociales y otras acciones que se utilizan para ejercer la violencia.
En el caso de la Fiscalía, dijo que es necesario que las instancias de procuración de justicia se adecúen a las nuevas modalidades delictivas para tratar de prevenirlas y evitarlas en la sociedad.
Asimismo, Juan Rubén Delgado Contreras, coordinador del Laboratorio de Software Libre del Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt), participó con la ponencia “Inteligencia Artificial y Redes Sociales: ¿Herramientas para la paz o nuevas formas de violencia digital?”.
Explicó que, detrás de cada plataforma y de cada algoritmo de inteligencia artificial, existen decisiones humanas que definen qué contenido aparece a las personas, pero su función es recopilar los datos de los usuarios, de tal manera que la publicidad no la venden al azar, sino focalizada.
Por tanto, “las empresas venden nuestros datos, pero este tipo de cuestiones también se pueden utilizar para difundir mensajes de prevención e identificar situaciones de riesgo”, indicó.
En el conversatorio también participó Flor Sosa de la Torre, integrante de la Red Latinoamericana de Defensoras Digitales, con la ponencia “Ciberactivismo y violencia digital”.
El conversatorio fue organizado por la CDHEZ, en conjunto con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) en México, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) y la Unidad Académica de Derecho de la Universidad BUAZ.



