Oaxaca, Oax., Cuatro días después de perpetrado el asesinato a balazos del periodista Alejandro Leyva Aguilar, mientras desayunaba, el gobernador Salomón Jara Cruz no se ha acercado a los familiares del comunicador, dio a conocer Jesús Leyva, sobrino del titular de la columna El Zumbido del Moscardón.
Explicó que tras el homicidio de su tío no ha habido comunicación con la administración estatal. Se le preguntó si el mandatario morenista ya había contactado a los deudos de Leyva Aguilar, sobre todo teniendo en cuenta que ya se reunió con comunicadores, y Jesús respondió que “no ha habido ningún acercamiento” de Jara Cruz con la familia.
Sin embargo, los deudos de Alejandro Leyva expusieron que tal encuentro no les interesa, pues ya dialogaron con funcionarios del gobierno federal para que el próximo miércoles se lleve a cabo una mesa de trabajo con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pero aún falta definir la hora y el lugar.
Sostuvieron que luego de que la Fiscalía General de la República atrajo el caso, Salomón Jara no tiene ningún peso en las investigaciones que, demandaron, deben dar con los responsables del asesinato, tanto materiales como intelectuales.
Los parientes del periodista dirigieron un documento a la presidenta Claudia Sheinbaum, en el que expresaron preocupación por el ambiente que se vivió el sábado en el parque El Llano, durante un desfile de participantes en las fiestas de la Guelaguetza, en el que pretendieron expresar su sentir de forma pacífica, pero terminaron siendo intimidados por un “grupo de choque enviado por el gobierno estatal”.
Explicaron que minutos después de arribar al lugar, personal de la Secretaría de Gobierno se les acercó y nos solicitó “movernos del lugar, y que aceptaramos una mesa de trabajo” con Jesús Romero López, a quien el periodista ultimado responsabilizó de lo que le pudiera suceder, junto con el titular del Ejecutivo estatal y con el consejero jurídico, Giovany Vásquez Sagrero. La familia destacó que lo único que pretendían era manifestarse pacíficamente.
Narraron que sujetos vestidos de civil se colocaron en los alrededores de la familia y sus amigos, tomándoles fotografías y videos, mientras dos policías armados se colocaron frente a ellos. Aseveraron que minutos después del arribo del desfile, les “aventaron” una patrulla de la Policía Vial Estatal obligándolos a retroceder, y luego un grupo de al menos 30 personas se puso frente a ellos a la fuerza.
Consideraron que el objetivo del gobierno y de esos individuos “fue claro”: intimidar a la familia y amigos de Alejandro, lo cual lograron, y ante esta situación prefirieron retroceder, “pues decidimos retirarnos por nuestra seguridad, ya que en su mayoría éramos mujeres, una embarazada, menores y adultos mayores”.
Apuntaron que su manifestación pretendió “ser una búsqueda de justicia y verdad que merece nuestro querido Alejandro, y lo hacemos desde el más genuino sentimiento de dolor que significa el perder a un ser amado de esta brutal forma”.
Ante el amedrentamiento por un “grupo de choque enviado por la administración estatal”, pidieron que los ataques en su contra “no pasen indavertidos y se integren a la investigación de la fiscalía”.



