Asimismo, 41 personas sufrieron quemaduras. Las autoridades estaban instalando carpas de evacuación. No obstante, las evacuaciones se han visto obstaculizadas por un denso humo.
Fueron inculpados de homicidio involuntario por comprar el arma usada por el menor en el ataque donde cuatro estudiantes, de edades entre 14 y 17 años, murieron y otros seis resultaron heridos junto con un maestro, en el tiroteo del 30 de noviembre en la pequeña localidad de Oxford.