Santiago. La despreciativa mención al “comunista Allende” y a los “zurdos mugrosos” hecha el jueves por el presidente argentino Javier Milei al inaugurar el ultraconservador Foro Madrid, celebrado en Chile, desató la indignación de la izquierda, que exigió al gobierno de José Antonio Kast reprobar la acción.
Desde el Ejecutivo, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, refirió que sobre “los dichos del presidente Milei, en un foro particular, el gobierno no se transforma en comentarista de sus expresiones. No los volveremos un factor de controversia política interna”.
Desde la oposición resaltaron que “sobran las razones para que el gobierno tome iniciativa y exprese formalmente su rechazo. La dignidad nacional, la soberanía y nuestra historia democrática deben ser defendidas con independencia del signo político del gobierno de turno”, reclamó el Partido Socialista (PS), en el cual militó el ex presidente Salvador Allende.
“Resulta inaceptable que un mandatario extranjero venga a Chile a reivindicar un golpe de Estado contra un presidente electo democráticamente y a utilizar epítetos y groserías para referirse a quienes piensan distinto”, agregaron los militantes del PS.
“Las diferencias políticas pueden ser profundas, pero existe un límite que ninguna democracia debe relativizar: los golpes de Estado, las dictaduras y las violaciones a los derechos humanos no se justifican”, resaltó.
Septiembre emblemático
Lo de Milei, pronunciado con acentuado desprecio, ocurrió en víspera de una fecha magnífica para la izquierda: el 4 de septiembre de 1970, Allende ganó las elecciones que lo ungieron gobernante.
Este mes no sólo evoca ese hito –fue entre muchas cosas la primera vez que un marxista era electo por voto popular para liderar una revolución, la “vía chilena al socialismo”–, también otros que implican derrota, lágrimas y muerte: el 11 de septiembre de 1973, Allende sería derrocado, él se suicidaría –“pagaré con mi vida la lealtad del pueblo”, anticipó– antes que rendirse a los “generales traidores”, que instalaron una dictadura de 17 años.
Septiembre de 1973 carga más emblemas amargos: el día 16 los militares asesinaron al cantautor Víctor Jara, tras un martirio horroroso. El 23 moriría enfermo y de pena el poeta comunista y premio Nobel de Literatura Pablo Neruda.
Tiene más: en 2022, también el día 4, en un plebiscito, fue rechazada la propuesta de Constitución escrita en una Convención, donde una derecha minoritaria no pudo influir, ventaja que el progresismo administró torpemente: la izquierda institucional fue subsumida en el ideologismo de grupos de interés (indigenistas, feministas, ambientalistas y animalistas, entre otros) que redactaron a su antojo.
Todo aquello carga septiembre, también “el 18”, que es la fecha de la independencia.
“Doctrina Donroe”
En el Foro Madrid, el embajador estadunidense en Chile, Brandon Judd, aclaró que “la doctrina Donroe será diferente en cada país. Cada embajador tenemos la facultad de implementar esa política según lo consideremos oportuno”.
“Lo bueno es que cuando tenemos administraciones como la del presidente Kast, todo resulta muy fácil, se convierte en algo que podemos observar. He escuchado a mucha gente decir que la Doctrina Donroe es mala, me hace mucha gracia, porque Chile la está aplicando en este preciso momento”, presumió.
Legisladores de izquierda denunciaron la subordinación del gobierno de Kast frente a Estados Unidos y señalaron que “Chile no puede ser parte de una política militar y de relaciones exteriores definida por Washington”.



