Deir Al Balah. La asistencia humanitaria y el aumento del tráfico comercial mejoró el acceso a comida en la franja de Gaza, sin embargo, casi 70 por ciento de los habitantes aún padece inseguridad alimentaria aguda, advirtió ayer la Organización de Naciones Unidas (ONU).
“Los paquetes de alimentos llegaron a alrededor de 1.5 millones de personas. La asistencia económica multipropósito alcanzó a un máximo de unas 700 mil personas y el apoyo nutricional cubrió a 60 por ciento de niños y niñas menores de cinco años, al tiempo que se incrementó el acceso al tratamiento de la desnutrición aguda”, expuso el informe de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC, por sus siglas en inglés).
Entre mediados de abril y finales de junio, más de 1.2 millones de personas –aproximadamente 59 por ciento de la población del enclave– se enfrentaban a una situación de hambre aguda (definida como nivel de crisis o peor), incluidas unas 212 mil personas en situación de emergencia, según la IPC. Además, pronosticó que esa cifra aumentará a más de 1.4 millones de personas, es decir, 67 por ciento para diciembre.
Sobre la situación infantil, el texto expuso que vivir tanto tiempo sin suficiente comida contribuyó a un aumento de casos de “retraso del crecimiento”, una condición en la que el deterioro del desarrollo provoca consecuencias de por vida.
Asimismo advirtió que los programas, incluidos los destinados a mujeres embarazadas y lactantes, se están reduciendo “debido a limitaciones de financiamiento e incertidumbre” por parte de Israel.
En tanto, en el norte del enclave costero tres gazatíes murieron luego de una ofensiva israelí, la cual fue confirmada por las fuerzas de Tel Aviv bajo la única explicación de que atacaron a integrantes de Hamas.
Autoridades sanitarias de Gaza indicaron que más de mil 160 palestinos fueron abatidos desde que comenzó la tregua en octubre.
El ministro israelí de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, visitó ayer junto a cientos de judíos la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén Este, un lugar en el centro del conflicto israelí-palestino y regido por un statu quo vigente desde 1967.
La visita coincidió con Tisha b’Av, jornada de ayuno y duelo del calendario hebreo que conmemora la destrucción de los Templos de Jerusalén.
Durante su intervención en uno de los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid, la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, afirmó que los acuerdos comerciales de la Unión Europea (UE) con Israel arrastran a los estados miembros a “violar” las leyes internacionales.
Tras recordar su informe De la economía de la ocupación a la economía del genocidio, la jurista sostuvo que las empresas, como la vasca Construcciones y Auxiliares Ferroviarias, que edifica proyectos el tren ligero en Jerusalén, es “penalmente responsable” de la limpieza étnica y merece una investigación.
En Líbano, Hezbollah consideró un fracaso la visita que realizó el presidente Joseph Aoun a Washington, donde se reunió esta semana con su homologo Donald Trump, y criticó el “grado de servidumbre y sumisión” que demostró.



