La pastilla se toma dentro de los cinco días posteriores al comienzo de los síntomas y se ha demostrado que reduce un 30% las hospitalizaciones y muertes por Covid-19 entre las personas de riesgo.
"Estos programas de refuerzo indiscriminados incluso podrían prolongar la pandemia en vez de acabar con ella, al desviar las dosis disponibles a países con altas tasas de vacunación, brindando así al virus más posibilidades de propagarse y mutar", afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud.
Además, prohibió una vez más el público en los grandes eventos deportivos a partir del 28 de diciembre, para frenar a la variante ómicron del coronavirus.