"La razón por la que colgamos los longyis en las calles es que tenemos la creencia tradicional de que si pasamos por debajo de un longyi podríamos perder la suerte", dijo un manifestante de 20 años.
Tras esta reunión inédita, en la ciudad santa chiíta de Nayaf, el Papa inició su etapa más espiritual del viaje: la peregrinación a Ur para rezar por la "libertad" y la "unidad, y poner fin a las guerras y al "terrorismo".
De las 12 personas hospitalizadas, dos son mujeres mexicanas, dos guatemaltecas y una menor de 15 años de edad que se encuentra grave y en calidad de desconocida. Entre los siete varones internados en centros hospitalarios, hay un adolescente de Guerrero.
"Los países van a caer en una tercera y cuarta ola si no somos cuidadosos", dijo Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la OMS, durante una rueda de prensa en línea.
Entre fuertes medidas de seguridad y con mascarilla por las medidas anticovid, el papa de 84 años viajó como "un peregrino de la paz" para reconfortar a una de las más antiguas comunidades cristianas del mundo, marcada por la violencia y la pobreza.
Con estas acusaciones del gobernador Gregg Abbot, los republicanos en Texas vuelven a escudarse en su retórica racista y antinmigrante. En 2014, cuando una oleada de menores llegó a la frontera entre Estados Unidos y México huyendo de la violencia en Centroamérica, surgió el mismo estribillo en los medios conservadores: los inmigrantes son culpables de traer plagas y enfermedades.
"Realmente debemos reflexionar sobre las cepas mutantes del virus", declaró la ex deportista de élite y ex ministra a cargo de los Juegos Olímpicos, Seiko Hashimoto.