‘Días oscuros’, otra forma de denunciar el horror [Entrevista con Rubén Reyes Gama, titiritero]

‘Días oscuros’, otra forma de denunciar el horror [Entrevista con Rubén Reyes Gama, titiritero]

La Gualdra 312 / Teatro

Con 19 periodistas asesinados, el gobierno de Javier Duarte (Veracruz 2010-2016) fue el más mortífero para la prensa mexicana. Pero ejercer la profesión es peligroso en cualquier Estado de la república. El número de reporteros asesinados en el país durante 2017 ya rebasó al de 2016 (11 casos).

Así que una obra teatral en la que hay una muerte sospechosa, un periodista que investiga y una red de narcotráfico ligada a las altas esferas no parece sorprendente. Lo sorprendente es saber que se trata de un espectáculo de títeres para adolescentes y adultos y que el texto fue escrito hace más de 30 años por el dramaturgo, actor y director Carlos Converso Prato.

El maestro Converso estudió actuación en su Argentina natal y descubrió en 1973 los títeres, entonces inició una suerte de apostolado en la investigación y divulgación de técnicas teatrales con marionetas y objetos. Desde que vive en Xalapa muchas son las semillas que ha sembrado y numerosos los grupos dedicados a esta vertiente teatral.

Los títeres no sólo son divertimento infantil. Los títeres para adultos se han convertido en una alternativa para tratar temas sensibles de todo tipo. La obra “Días oscuros” se estrenó en marzo de este año como parte del Taller de Práctica escénica “C” de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana, bajo la dirección del maestro Rubén Reyes Gama. Luego de presentarse en el foro de la Facultad, por la vigencia de su trama, ha sido mostrada en otros escenarios. Y por eso nos acercamos a platicar con su director, Rubén Reyes Gama.

 

MB: ¿Por qué elegiste Días oscuros?

RR: Primeramente porque es un texto del maestro Carlos Converso, con quien trabajo hace algún tiempo. Él lo escribió hace casi 34 años, cuando todavía radicaba en lo que se llamaba el Distrito Federal. El manuscrito todavía está a máquina, era una ficción novelesca y no se había estrenado, era una oportunidad.

Hace como cinco años él me presta el texto y me dice “Mira Rubén, vamos a ver si montamos parte de esta obra que escribí hace mucho tiempo y que nunca se montó”. Así llega ese texto a mis manos. Ya entonces se había detonado la situación de los periodistas. Posteriormente, me ofrecen dar un taller en la Facultad de Teatro que tiene que culminar con un montaje, vuelvo a leer el texto, y le pido los derechos al maestro Converso, porque se me hacía un tema muy actual. A su vez él me fue guiando.

 

MB: ¿El texto es originalmente para títeres o es la adaptación de una obra para actores?

RR: El maestro lo piensa originalmente para títeres y actores. Básicamente él planteaba otro tipo de técnicas, como figuras planas, marionetas, etc. Yo descubro esta técnica que se llama el títere híbrido a través de un taller con Natacha Belova, que consiste en que el muñeco va pegado al actor, y me parece que esta técnica funciona bastante padre para contar esta historia.

 

MB: ¿Por qué esta historia?

RR: Creo que desde hace mucho tiempo nuestro Estado está pasando por dificultades de poder decir la verdad… de poder decir…

 

MB: ¡Todo el país!

RR: Todo el país, sí, pero creo que nuestro Estado es de los primeros con esa problemática de callar a los periodistas. A mí, cuando sucede lo de Rubén [Espinosa], el periodista, me detona muchas cosas, y pienso que con el teatro podemos hablar acerca de esto sin caer en lo banal ¿no?, en lo amarillista…

 

MB: O lo documental…

RR: El texto del maestro Converso, maneja mucho lo que es la metáfora, lo poético. A través del muñeco, definitivamente, podemos detonar de manera potente en el espectador el mensaje que queremos dar.

Hay que señalar que el tratamiento estético del montaje, al más puro estilo novela negra o intriga policiaca, crea una distancia en el espectador, al mismo tiempo la alegoría que parece mostrar es que todos somos marionetas en el mundo actual.

 

MB: ¿Qué te hizo preferir esta técnica?

RR: En este caso, de entrada, tenemos actores muy jóvenes. Los personajes de la obra tienen 40 años, o 50 años, entonces es muy complicado, aunque usemos maquillaje, representarlos. Por esa razón también escojo una técnica y una estética media tosca, oscura, donde los actores pueden, a través de la voz, conectar y crear el personaje.

 

MB: Después de este montaje ¿qué viene?

RR: Seguir trabajando. Con los chicos seguimos trabajando con este montaje a pesar de que es un montaje de la Facultad de Teatro. Ya superado el compromiso académico lo estamos moviendo por fuera y vamos a buscar espacios como un grupo independiente, para que los chicos se acerquen a la forma profesional de trabajar.

Yo, independientemente, sigo mi trabajo con el maestro Carlos Converso en la compañía Mano contra mano. Por el momento estamos trabajando algo para niños y terminando empezaremos con otro montaje para adultos. Creo que el maestro siempre ha tocado la crítica de una forma muy sutil, que en lo particular es algo que me agrada mucho.

 

MB: ¿Hay también una forma de homenaje en este trabajo?

RR: Sí. A todos los periodistas, en particular a los periodistas que han sido callados. Creo que sigue pasando, seguirá pasando mientras no hagamos nada como sociedad. Mientras dejemos que el mismo poder siga haciendo lo que él quiera, a su antojo. Creo que cada uno de nosotros puede, desde su trinchera poner nuestra semillita y decir “está sucediendo esto; tenemos que hacer algo”. Sí, esta obra es un homenaje a todos los periodistas.

 

MB: Y es también tu semillita.

RR: Exactamente.

 

 

 

https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_312

 

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ