Las + Recientes

Razones para cambiar nuestro presidencialismo en un sistema parlamentario

Razones para cambiar nuestro presidencialismo en un sistema parlamentario

El sistema presidencialista en el que nos encontramos provoca que el Ejecutivo tenga mayores posibilidades de acción y dominio frente al resto de los poderes del Estado. Como se elige a los responsables del Ejecutivo por separado, los sistemas de control sobre los funcionarios se hacen muy difíciles. Si uno de ellos actúa en contra de los intereses de aquellos que lo eligieron y se justifica una manera de revocarle el mandato, puede haber un camino, pero es por demás tortuoso y con (probablemente) poca efectividad práctica. Tan tortuoso como lo es el actual juicio político. El fuero se diseñó para proteger a los políticos críticos al régimen, y no fueran tan vulnerables al poder de aquel que conduce el mando del Estado. Sin embargo, ahora mismo muchas expresiones políticas están preocupadas por la debilidad de los sistemas de control sobre los funcionarios de los gobiernos, que causa que estos incurran en actos de corrupción o en desacatos a la evidente voluntad popular. Por ello, proponen la eliminación del fuero y la revocación del mandato. Una evaluación seria sobre el fuero que hiciera posible una regulación apropiada: que por un lado garantizara la protección de las voces opositoras sin que, por otro lado, convierta al fuero en motivo de impunidad, sería lo ideal. Igualmente, una normatividad para consensar los motivos de revocación de mandato y leyes reglamentarias que lo hagan factible también sería aceptable. Sin embargo, con el sistema presidencialista es altamente difícil hacer de estas medidas algo efectivo.

Otra propuesta de distintos actores políticos es el Gobierno de Coalición. Pero, al igual que decíamos arriba, ¿cómo organizar un gobierno de coalición en un sistema presidencialista? En este régimen se vota directamente por el presidente, y quien gana las elecciones tiene facultad para integrar libremente su equipo de trabajo. Los gobiernos de coalición son una característica de los regímenes parlamentarios, donde los electores votan por las fuerzas al parlamento, y una vez ahí instalados, dichas fuerzas hacen alianzas para formar gobierno. Esto es, tanto para la preocupación de los controles sobre los funcionarios, como para la gobernabilidad, lo ideal sería transitar a un sistema parlamentario. O asegurar, al menos, claras formas semi-parlamentarias. Cuestionar y reconvertir el sistema presidencialista en México significa una verdadera revolución de las instituciones. Ha sido de tal envergadura ese régimen que tuvimos monarquías sexenales, y ahora un mando descompuesto entre la corrupción y la ingobernabilidad. La solución a muchos problemas en cadena podría llegar cambiando nuestro presidencialismo por uno de carácter parlamentario, donde las fuerzas que ahí representadas, puedan integrar gobiernos a partir de coaliciones basadas en acuerdos de políticas, como las reformas hacendarias o energéticas; o también modificar la composición del gobierno cuando algunos de sus integrantes no den resultados. Las posibilidades que abre el parlamento como centro de la actuación política son muchas. Ojalá y la clase política tome en cuenta estas razones. El presidencialismo ha dañado la vida democrática del país, y la muestra es el desastre en el que ahora nos encontramos.

 

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ