Las remesas, salvavidas del consumo: ¿cómo corresponde el gobierno?

Las remesas, salvavidas del consumo: ¿cómo corresponde el gobierno?

Después de la Crisis de 2008, empieza a disminuir la migración a Estados Unidos debido a la falta de empleo en ese país, al grado que en 2010 se empezó a hablar de Migración-Cero: menos de 100 mil inmigrantes fueron a USA en ese año, de los 525 mil anuales de principios de la década. La tendencia apuntaba sin duda a una constante disminución de la tasa migratoria. Además del desempleo norteamericano se añaden los altos costos y riesgos para cruzar en forma ilegal. Y efectivamente los estudios empíricos en los lugares de expulsión constatan que casi nadie se ‘estrenaba’ como migrante. En los años siguientes las percepciones de remesas bajaron de manera importante. A partir del 2015 la recuperación de la economía de los Estados Unidos activa no tanto los altos flujos migratorios que cayeron años antes, pero sí las cantidades que los connacionales tienen posibilidad de enviar a sus familiares por la reactivación del empleo.

El tema es el destino de las remesas. Está ampliamente constatado que el destino de los recursos que llegan de USA no es la inversión económica, y por ello, no se constituye en capital que detone crecimiento económico. Un poco más de 90 por ciento de las remesas son para financiar el consumo ordinario de las familias. El primer uso es la compra de alimentos, después de medicamentos y para gastos escolares. Es decir, las remesas son una de las grandes financiadoras del consumo familiar en México, en montos tales que incluso supera al petróleo en la entrada de divisas al país. Con ello, todo el estado se beneficia porque el circulante del citado consumo reactiva la demanda local que, sin duda, dinamiza la economía de la entidad y sus municipios. Estudios empíricos en torno a establecer la relación entre las remesas y el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que considera la esperanza de vida y educación, dice que no es una correlación tan alta pero si llega a ser positiva. Es decir, que sin ser determinante es claro que apoya a aumentar (o a que no se desplome) el IDH en el estado. Es un contenedor importante. Así las cosas, significa que los montos de remesas son polines centrales para sostener el consumo de alimentos, gastos en salud y educación. Sin esto, la economía y el desarrollo humano estarían desmantelados.

La noticia de que este año se incrementó el monto de las remesas hace pensar que disminuyó la presión económica en una buena parte de las familias zacatecanas y, además, de todo ese mercado donde éstas compran. Sin embargo, es sólo eso: menor presión. No exime que el Estado se preocupe de impulsar, por sus diversas vías, empleo no-precario en Zacatecas. Tal vez llegue a los 800 millones de dólares al terminar el año, que equivale a una entrada de 14 mil 400 millones de pesos, que es casi la mitad de todo el presupuesto federal para el estado. Es decir, es una cantidad más que significativa. Queda vista la relevancia de los migrantes en la economía del estado, y por ello, se desprende la pregunta, ¿cuál será la política que seguirá la flamante Secretaría del Migrante para corresponder a dicha importancia?

 

Banner Home Videos 578 x 70

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70