El término escuela normal que en su acepción moderna se asocia al de una institución formadora de docentes o profesores, viene de norma. Quien sigue las normas. Las primeras escuelas normales que se fundaron en el temprano México independiente fueron escuelas de primeras letras o de primera enseñanza. Aquellas como la que se abrió en Zacatecas se les conoció como lancasterianas, obedece a que el método con el que se enseñaba a los alumnos en ellas fue el lancasteriano o sistema de enseñanza mutua.
La propuesta que había hecho al congreso de Zacatecas el diputado Santos Veles para que José Hidalgo de Ortega ocupara el cargo de director en la nueva escuela lancasteriana que terminaría estableciéndose en la capital zacatecana, se hizo efectiva y se concretó con la llegada del español procedente de Guanajuato. Ello ocurrió en 1826 cuando la Normal “La Constitución abrió sus puertas. Se iniciaba así una nueva etapa en la historia de la educación de primera enseñanza.
Entre 1825, año en que se funda y 1835, trazo del tiempo en el que se enmarca la Primera República Federal, la Escuela Normal Lancasteriana o Normal “La Constitución”, tuvo varios directores titulares y encargados de la misma. Los nombres con los que se conoce a esta institución obedecen, el primero a que en ella se aplicó en la enseñanza de las primeras letras por primera vez en la entidad zacatecana el método lancasteriano. El nombre de Normal “La Constitución” se debe a que el decreto del 8 de marzo de 1825 que acordó su fundación, ocurrió el mismo año en que se había promulgado la primera constitución que se dio Zacatecas.
La carencia de maestros mal preparados los más de ellos, fue un signo que caracterizó a la primera república federal en Zacatecas. Tal era la realidad educativa en resumidas cuentas en la víspera de la llegada como gobernante de Francisco García Salinas, “Tata Pachito”. Pero, antes de abordar la obra educativa de este gobernante con el que alcanza su mayor desarrollo el proyecto educativo liberal ilustrado zacatecano en la primera república federal, se hace necesario repasar los nombres de quienes fungieron como directores o encargados de la Normal y algunos aspectos de sus trayectorias por esa institución y algunos apuntes sobre la misma.
Los primeros pasos.
La Escuela Normal en su primer año atravesaría por el clásico problema de falta de dinero para poder iniciar sus actividades. Esa fue la razón por la que abrió sus puertas año y medio después del decreto de su fundación. No obstante que se había recurrido a la cooperación de algunos vecinos de la ciudad para continuar con su “fábrica material”, que más que la construcción de un edificio exprofeso era el arreglo de uno antiguo y la dotación de utensilios que requería, para agosto de 1826, seguía sin poder arrancar con sus actividades. Salvador Vidal refiere el 3 de abril como la fecha en que se tenían pensado iniciar los cursos. No ocurrió porque no se había encontrado a la persona que reuniera los requisitos para dirigirla, (Vidal, Salvador, 1961, óp. cit. p. 3).



