El renovado Poder Judicial de la Federación (PJF) llegó a su primer año entre una defensa de su autonomía y sus resultados, pero también con el reconocimiento de que aún arrastra “resistencias” y prácticas del pasado.
Frente a la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo, los encargados de las cámaras del Congreso y otros invitados, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, sostuvo ayer que estos 12 meses demostraron que el PJF no atiende “encargos” ni coyunturas, sino que responde con resultados al pueblo.
“Este año de trabajo ha servido para despejar dudas: el Poder Judicial de la Federación es autónomo, funciona y trabaja para dar los resultados que el pueblo demanda”, afirmó.
El acto se celebró en el área de Murales de la SCJN bajo el nombre “Primer año de justicia real y verdadera. Una nueva forma de entender y hacer justicia”, con el que el actual PJF buscó diferenciarse del que operó hasta agosto de 2025, antes de su renovación.
Aguilar Ortiz respondió a “los críticos y detractores” de la reforma que cuestionan la productividad del máximo tribunal. “No hay rezago, no hay ineficiencia; hay cambio real y verdadero”, sostuvo.
Fue el único orador y durante 43 minutos presentó el balance de los cuatro órganos superiores del PJF, acompañado por Néstor Vargas Solano, del órgano de administración judicial; Gilberto Bátiz García, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y Celia Maya García, del Tribunal de Disciplina Judicial. También asistieron integrantes del gabinete federal, como la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, así como representantes de comunidades indígenas y de la sociedad civil.
Sobre la SCJN, Aguilar Ortiz reiteró que la anterior integración, encabezada por Norma Piña Hernández, les heredó una “institución lenta, desordenada y con estadísticas poco confiables”. Sostuvo que aplicaron un nuevo modelo de gestión basado en expedientes electrónicos, turnos aleatorios y seguimiento digital.
Expuso que ingresaron 15 mil 51 expedientes jurisdiccionales y se resolvieron 13 mil 231, equivalentes a 88 por ciento. De los mil 479 asuntos heredados, sólo quedan 44 pendientes, tras emitir fallos sobre incluso expedientes que databan de 2014 y 2015. Además, la Corte recibió 10 mil solicitudes de atención.
“Hoy el pueblo también manda en el Poder Judicial”, afirmó.
Destacó ahorros por más de 4 mil 700 millones de pesos en el PJF, aunque omitió mencionar el aumento presupuestal que solicitarán para 2027. La SCJN, por ejemplo, pedirá 17.2 por ciento nominal más que este año.
“Se acabaron los privilegios”, enfatizó al confirmar que la Corte desistió de restituir el seguro de gastos médicos mayores.
Del órgano de administración judicial señaló que recibió del extinto Consejo de la Judicatura Federal un déficit de 14 mil 466 millones de pesos, mitigado al cierre de 2025. Añadió que abrió 12 casas de asesoría jurídica intercultural y atendió 57 mil 659 solicitudes.
Del Tribunal de Disciplina Judicial destacó la creación de seis visitadurías regionales y la evaluación de 851 personas juzgadoras electas por voto popular: 762 obtuvieron un resultado satisfactorio y 89, uno no satisfactorio.
Sobre el Tribunal Electoral, informó que su Defensoría atendió 78 asuntos de violencia política de género y otros 929 mediante servicios gratuitos.
Sin embargo, en un ejercicio de autocrítica, reconoció que “la transformación del Poder Judicial de la Federación no ocurre de un día para otro… Persisten resistencias, actitudes, entendimientos y formas de hacer justicia con reminiscencias del pasado”.
Bienvenida sin precedente
En los nuevos tiempos políticos, los cuatro titulares de los órganos judiciales del país –electos por la ciudadanía– se apersonaron al pie de la escalinata de la Suprema Corte para recibir a una invitada especial: la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria acudió a la ceremonia en la que ayer se conmemoró el primer aniversario del nuevo Poder Judicial.
El acto estaba programado para comenzar en punto de las 10 de la mañana; sin embargo, la jefa del Ejecutivo salió de Palacio Nacional a las 10:14.
Caminó, sin la compañía de elementos de seguridad, los pocos metros que separan ese recinto histórico de la sede del máximo tribunal. A su paso se escucharon algunas porras de personas que aparecieron de pronto y se apostaron detrás de las vallas colocadas en la zona. La Presidenta se dio tiempo de saludar a algunas de ellas y recibir peticiones por escrito.
Al llegar a la puerta principal de la Corte, la esperaban el ministro Aguilar Ortiz, quien sujetaba un bastón de mando, así como Vargas Solano, Bátiz García y Maya García.
En los corrillos de la SCJN se resaltó que fue un recibimiento inédito, correspondiente a los nuevos tiempos del Poder Judicial, pues en el pasado los mandatarios federales que visitaban este órgano eran esperados exclusivamente por el ministro presidente.
Con información de Emir Olivares



