La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se equivocó. Aplicó el examen en línea para el ingreso a licenciatura sin tener la certeza de que no habría margen para hacer trampas.
Tres meses después del concurso, la universidad nacional asume los errores: falta de planeación, de coordinación, omisiones y vacíos operativos que se reflejaron en los puntajes atípicos de los aspirantes.
Ayer, la Comisión de Expertos que revisó todo el proceso, desde el lanzamiento de la convocatoria hasta la publicación de los resultados del examen, informó que los titulares de las áreas responsables de este concurso se basaron en “supuestos” para tomar la decisión que derivó en una crisis dentro de la institución, en la destitución de la secretaria general, Patricia Dávila, y en un escándalo nacional inédito que perjudicó a los estudiantes que lo resolvieron sin ayuda.
Derivado de la conclusión, el rector Leonardo Lomelí Vanegas informó que los siguientes exámenes de admisión volverán a ser presenciales, pero con equipo de cómputo en vez de formatos impresos.
“En tanto, no se cuente con todas las condiciones necesarias para garantizar la aplicación del examen en línea, los exámenes de ingreso serán presenciales, con dispositivos electrónicos precargados como en el examen de control, y se realizarán en diversas sedes para facilitar la participación de estudiantes de todo el país y del extranjero”, acotó.
Frente a directores de facultades, institutos y escuelas, así como de funcionarios universitarios, el presidente de esta comisión, Eduardo Bárzana García, entregó el informe al rector Lomelí, en el que detallan que “la crisis fue multicausal”.
“Los resultados finales evidenciaron falta de planeación y coordinación, omisiones y vacíos operativos de validación que se vieron reflejados en los resultados atípicos descritos en el primer informe de esta comisión. Elementos críticos”, concluyó el reporte.
Después de dividirse en tres grupos de trabajo, de nueve reuniones plenarias entre el 27 de julio y el 31 de agosto, los integrantes de la comisión entregaron el informe donde subrayan que hubo deficiencias antes de la aplicación, porque desde enero de 2026 se publicó la convocatoria, en la que se estipuló que por primera vez sería en línea, pero el contrato con la empresa Territorium Life se firmó hasta marzo.
“Esta secuencia indica que la viabilidad del esquema se determinó antes de formalizar la contratación y, por tanto, antes de contar con los anexos técnicos que especifican el servicio y los compromisos que asumiría la empresa”, detalló Bárzana.
Tras escuchar el dictamen de los expertos y las propuestas para los siguientes procesos de admisión, “la universidad y su rector asumen las fallas y los errores que pudieron haberse cometido en el concurso de selección a distancia a la licenciatura, circunstancias que llevaron a la implementación del examen de control que permitió dar certeza al proceso de ingreso”, aseveró el rector Leonardo Lomelí.
El documento de la comisión también detalla que el diseño del examen en línea “resultó inoperante para una evaluación remota fraccionada en 24 turnos durante tres fines de semana”, porque no consideró el alto riesgo que representaba para la extracción y diseminación de los reactivos entre las fechas y turnos de aplicaciones.
A pesar de que los días de la aplicación la UNAM aseguraba que no existía amenaza de irregularidades y que menos de 1.5 por ciento de los aspirantes había incurrido en conductas anómalas, las conclusiones de la comisión demuestran que sí hubo más.
Durante el examen, dijo Bárzana, la Inteligencia Artificial de la plataforma utilizada como supervisión fue incapaz de detectar los comportamientos indebidos.
“El navegador limita actividades dentro del equipo principal, pero no controla el entorno físico, la asistencia de terceros, la consulta de materiales, el uso de otros dispositivos, el uso de un entorno local virtualizado, el apoyo por audio indetectable o la coordinación previa entre usuarios”, aseveró.
Sin embargo, precisó que “no pueden atribuirse directamente a personas sin contar con evidencia forense suficiente y el cumplimiento del debido proceso”.
Asimismo, aclaró que este informe no sustituye las determinaciones jurídicas, contractuales, administrativas o disciplinarias que correspondan a otras instancias.
Pidió a la UNAM ser autocrítica y conducirse con transparencia para que salga fortalecida de esta crisis que vivió en los últimos tres meses.



