El presidente cubano Miguel Díaz-Canel rechazó el informe divulgado ayer por el secretario de Estado, Marco Rubio: “el neomacartismo trasnacional que se reinstaura en Estados Unidos, desde una corriente claramente fascista, recurre a la mentira para generar pretextos sobre los cuales sostener agresiones contra Cuba y coartar libertades civiles en Estados Unidos”.
En sus redes sociales, el mandatario cubano señaló que “cree el ladrón que todos son de su condición” e indicó que el documento es “promovido por uno de los funcionarios más corruptos de la actual administración, de probados nexos con narcotraficantes y terroristas de Florida.
“Si un país ha espiado y agredido a otro a niveles obscenos ha sido Estados Unidos contra Cuba”, dijo.
También expuso que “son públicas las partidas millonarias que anualmente se destinan a los programas de cambio de régimen en Cuba, apelando lo mismo a la subversión que al terrorismo. La historia registra episodios criminales, incluyendo plagas y enfermedades introducidas en Cuba, el dengue hemorrágico que cobró la vida de 101 niños, el derribo de un avión con 73 personas a bordo, las bombas en hoteles, los intentos de magnicidio o la guerra sicológica”.
Calificó de nuevo como “genocida” el bloqueo que ha recrudecido Washington, y reiteró que Cuba no “se ha propuesto afectar la seguridad nacional de Estados Unidos”.



