Acámbaro, Gto., El municipio de Acámbaro cumple este 19 de septiembre 500 años como el primer pueblo y villa española fundada en lo que ahora es el estado de Guanajuato; para celebrar la fecha se emitió una moneda conmemorativa especial, un timbre postal y un billete de lotería.
“Acámbaro tiene el grandísimo honor de ser la única población en toda América que posee en ese sentido un acta de fundación de la primera mitad del siglo XVI, donde se narran todos y cada uno de los pormenores en que consistió esa fundación”, destacó el historiador Leonardo Amezcua Ornelas, en entrevista con ‘La Jornada’.
La conmemoración no solo es cívica, también es religiosa con la llegada del Señor de Araró, Cristo proveniente de Zinapécuaro, Michoacán, que data del siglo XVI.
“Por primera vez en la historia de Acámbaro, va a llegar, precisamente, el día de hoy -18 de septiembre- la imagen de un Cristo muy famoso, muy venerado, en la región de Michoacán, que es el Señor de Araró, y va a hacer su entrada triunfal a partir de las 5 de la tarde, por la Villa Principal de Acámbaro, hasta llegar al Templo Parroquial”, detalló Amezcua Ornelas.
La iglesia católica conmemorará los 500 años de Acámbaro
La Iglesia católica conmemorará los 500 años de Acámbaro; el arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, recibió al Señor de Araró y este sábado se ofició una “gran misa” en el Templo de San Francisco.
“Vienen, obviamente, todos los frailes de toda la provincia franciscana de San Pedro y San Pablo, y va a estar el ministro provincial de la Orden, precisamente, dedicando esa gran celebración a conmemorar los 500 años de vida de esta población”, mencionó.
Resaltó que fueron los frailes franciscanos, Juan Lazo de Quemada y Antonio Bermud, así como el cacique indio Nicolás de San Luis de Montañez, los que, hace 5 siglos, fundaron lo que ahora es el municipio de Acámbaro.
“A partir de ese 19 de septiembre se colocó una gran cruz de sabino, cinco abrazadas en el centro de la oficiaría del pueblo, situado al sur del río Lerma, que en ese tiempo se llamaba el río Grande”, remontó el historiador.
Al mismo tiempo, fueron trazadas cinco calles rectas de norte a sur y cinco calles de oriente a poniente, formando un gran damero, refirió.
En el lugar se respetó un eje de oriente-poniente, que ya existía desde tiempos mesoamericanos, y que marca la trayectoria del sol, venerado por los pueblos originarios, narró.
“De tal suerte que sobre ese eje y sobre un antiguo basamento piramidal se construyó lo que hoy día es el templo primigenio de Acámbaro, que aún existe y se llama el Templo del Hospital de Naturales”, contó.
“La fundación implicó de una manera evidente lo que fue la fusión de dos culturas, las mesoamericanas y la cultura europea”, refirió.
En Acámbaro viven más de 108 mil 697 personas y solo 50 pobladores hablan mazahua, zapoteco y otomí, de acuerdo con información del gobierno federal.
Entre sus tradiciones y atractivos destacan la elaboración del pan y la famosa “lluvia de pan” en honor de la Virgen del Refugio; tiene una zona arqueológica con vestigios de la cultura chupícuaro y más de 130 monumentos coloniales.
Este 19 de septiembre se realizará un acto cívico conmemorativo, una sesión solemne de Ayuntamiento, un desfile y conciertos.



