En el segundo trimestre, la proporción de la población mexicana en pobreza laboral –condición en la cual el ingreso laboral es inferior al valor de la canasta alimentaria– fue de 31.9 por ciento, una disminución anual de 3.2 puntos porcentuales, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Sin embargo, luego de alcanzar en el primer trimestre su menor nivel en más de dos décadas (30.7 por ciento), la incapacidad de los trabajadores para comprar la canasta alimentaria básica aumentó de un trimestre a otro.
El Inegi precisó que el porcentaje de población en pobreza laboral pasó de 35.1 a 31.9 en 12 meses, pero en comparación con el trimestre previo aumentó de 30.7 a 31.9 por ciento.
La pobreza laboral en el ámbito rural disminuyó 4.4 puntos porcentuales a tasa anual, de 49.1 a 44.7 por ciento. En el ámbito urbano se redujo 2.5 puntos porcentuales, de 30.8 a 28.3 por ciento.
Respecto al periodo enero-marzo, la pobreza laboral subió en el segundo trimestre, tanto a escala nacional como en el campo y las ciudades. En el país, la pobreza laboral aumentó 1.2 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre. Las alzas se observaron tanto en el ámbito rural como en el urbano y fueron de 0.5 y 1.4 puntos porcentuales, respectivamente.
Las entidades federativas con mayor porcentaje de población en pobreza laboral en el segundo trimestre fueron Chiapas, Oaxaca y Guerrero, con 59.8, 52.9 y 52.2, respectivamente. Estos también son los estados con mayores proporciones de población ocupada en la informalidad.
Las de menor porcentaje fueron Baja California Sur, Baja California y Colima, con 13.8, 17.3, y 19.7 por ciento, en ese orden.
En el segundo trimestre el ingreso laboral real promedio de la población ocupada en el país fue de 8 mil 29.42 pesos al mes. Las mujeres ocupadas reportaron un ingreso laboral real de 7 mil 33.37 pesos, y los hombres, de 8 mil 734.06 pesos.
En el mismo periodo, el ingreso laboral real per cápita fue de 3 mil 655.63 pesos, lo que equivale a un aumento anual de 8 por ciento.
En cuanto al ingreso laboral real per cápita, en 25 de las 32 entidades federativas se registró un aumento anual. Los tres mayores incrementos se dieron en Morelos (30.5 por ciento), estado de México (20.9) y San Luis Potosí (20.3). Las que presentaron mayores caídas fueron Sinaloa (3.4 por ciento), Chihuahua (3.3) y Quintana Roo (2.4).
En la variación trimestral, 19 de las 32 entidades federativas registraron incrementos. Los aumentos más pronunciados se observaron en Yucatán (5.7 por ciento), Oaxaca (4.9) y Guanajuato (4.2), mientras las principales reducciones del ingreso se presentaron en Michoacán (10.1 por ciento), Tamaulipas (7.3) y Guerrero (6.5).
La población ocupada formal reportó un ingreso laboral mensual de 11 mil 43.63 pesos y la población ocupada informal, de 5 mil 706.91 pesos. El ingreso laboral real mensual de la población ocupada formal presentó un incremento anual de 2.1 por ciento, mientras el ingreso de la población ocupada informal creció 8.5 por ciento. En cuanto a la variación trimestral, el ingreso de la población ocupada formal disminuyó uno por ciento y el de la informal 0.8 por ciento.
Por su parte, la masa salarial real –la suma total de los ingresos laborales de las personas ocupadas– aumentó 18.3 por ciento, de 374 mil 281.33 a 442 mil 868.16 millones de pesos. Lo anterior representó un incremento de 68 mil 586.83 millones de pesos. La variación trimestral mostró una disminución de 0.2 por ciento.



