Madrid. Los consorcios hoteleros españoles Meliá, Iberostar y Barceló, que durante los pasados 30 años fueron los consorcios dominantes en el sector turístico de Cuba, anunciaron el fin de sus actividades en la isla, debido a las constantes amenazas de la Casa Blanca de sancionar a las empresas que hacen negocios en la nación caribeña. Al mismo tiempo, Estados Unidos envió a Cuba ayuda humanitaria por conducto de la Iglesia católica.
Meliá, propietaria de 34 hoteles en las ciudades y localidades cubanas con mayor afluencia de turistas, cerrará sus operaciones el viernes 24 de julio. En un comunicado, atribuyó su decisión a “notables dificultades de carácter operativo, legal, económico y financiero que, persistentemente, han venido y vienen afectando” a Cuba a raíz del recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos, que imposibilitan “de hecho y de derecho” una “mínima estabilidad operativa”.
Previamente, en junio, Meliá suspendió sus contratos con el conglomerado cubano Gaviota, que gestiona redes hoteleras, gasolineras, oficinas de cambio de divisas y tiendas de autoservicio. La decisión fue notificada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España, al ser una empresa que cotiza en la bolsa de valores.
Igualmente, el grupo Iberostar informó que decidió “ya no operar ni comercializar ningún hotel en Cuba. Aunque la compañía continúa apoyando a sus equipos durante esta etapa, manteniendo su compromiso con la proyección futura del país”, abundó en un comunicado.
De la misma manera, la multinacional Barceló declaró que ya no tiene operativo ningún negocio hotelero en la isla.
Estados Unidos implementó a partir de enero una sucesión de medidas adicionales al bloqueo económico que ejerce contra Cuba desde hace más de seis décadas, entre ellas, un severo bloqueo energético. Las nuevas restricciones sumieron a la población cubana en una aguda crisis por la escasez de medicinas y artículos básicos, y por la falta de combustible que repercute en apagones constantes y parálisis de equipos hospitalarios, entre otras afectaciones vitales.
Beneficiarán a 700 familias
En este contexto, la Casa Blanca envió a la isla un paquete de ayuda humanitaria “destinado a las familias más necesitadas”, anunció en X la embajada estadunidense en Cuba.
La donación, que fue anunciada en mayo por el secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio –de origen cubano– será de 100 millones de dólares en total, de los cuales 60 millones llegaron ayer a La Habana.
La Iglesia católica cubana, mediante su organismo encargado de gestionar la acción caritativa y social, Cáritas, recibió el cargamento en el aeropuerto internacional José Martí.
El envío inicial “incluye paquetes de alimentos e higiene que beneficiarán a 700 familias de la arquidiócesis de La Habana”, especificó Cáritas Cuba en su sitio web. Añadió que su distribución se realizará “conforme a los criterios de vulnerabilidad establecidos para ese tipo de ayudas”.
La institución eclesial enfatizó que la entrega se realizará “con un enfoque de respeto y acompañamiento cercano a los beneficiarios, priorizando la transparencia y el trato humano en cada comunidad”.
El resto del donativo “se gestionará en fases sucesivas, en el contexto del creciente ejercicio de cooperación humanitaria que se asume en la isla desde inicios del presente año”, acotó en un comunicado.



