Ciudad de México. El peso mexicano rompió el nivel sicológico de los 17 por dólar este miércoles, al registrar en la apertura de los mercados una apreciación de 0.58 por ciento frente a su similar estadunidense, para operar en alrededor de 16.9629 unidades por dólar.
Mientras los inversionistas esperan las minutas de la Reserva Federal (Fed) de la última reunión de política monetaria, en la cual dejó sin cambio sus tasas de referencia y dos miembros de la junta votaron por un incremento, el dólar sufre un importante descalabro.
Cabe recordar que las posiciones netas especulativas del peso mexicano, publicadas en el CME, correspondientes a la semana del 7 al 14 de agosto, presentaron un avance semanal de 9.4 por ciento, pues el número de contratos operados por especuladores aumentó a 83 mil 700 desde 76 mil 500 previos.
El posicionamiento especulativo a favor del peso mexicano en el Chicago Mercantile Exchange (CME) refleja una notable restauración de la confianza en el desempeño del sector externo, del superávit comercial, así como del diferencial de tasas de interés, lo que llevó a los contratos netos operados a máximos previos a la guerra en Medio Oriente, revelaron datos del mercado de derivados estadunidense, líder a nivel mundial, y analistas económicos.
Considerando el debilitamiento del dólar, pues el índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, cae 0.65 por ciento esta mañana a 98.89 unidades, el avance del peso mexicano este miércoles lo lleva nuevamente a niveles no vistos desde el cierre del 29 de mayo de 2024 (16.9557 unidades por dólar spot).
En acción
La atención de los inversionistas vuelve a centrarse en las rentabilidades de los bonos, las cuales se han disparado por el temor a la inflación y el aumento de las emisiones para financiar los proyectos de la inteligencia artificial (IA).
La rentabilidad del bono alemán, el que más siguen de referencia en Europa, se repliega hacia 3.2556 por ciento, tras acercarse ayer a 3.30 por ciento; mientras que en Estados Unidos el rendimiento del bono a 10 años se sitúa por debajo de 4.70 por ciento a 4.644 por ciento esta mañana. En tanto, el bono del Tesoro a 30 años cae a niveles de 5.202 por ciento, lejos de los máximos de 2007, en 5.30 por ciento. Estos niveles reducen el atractivo de los activos de riesgo, como la renta variable.
La rentabilidad del bono a 10 años japonés baja tras tocar ayer 2.95 por ciento, su nivel más alto desde 1996, a 2.889 por ciento durante las operaciones en los mercados en América del Norte.
Por su parte, tras el tropiezo del martes, Wall Street abre con ganancias. El Nasdaq sube 0.13 por ciento y el S&P 500 avanza 0.38 por ciento.
Pese a que las primeras referencias de la jornada fueron desde las bolsas asiáticas, que han caído 3.2 por ciento en la Bolsa de Tokio y de 5.8 por ciento en el índice Kospi surcoreano, por la caída de las tecnológicas.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) sigue a sus similares estadunidenses y sube 0.56 por ciento, a 64 mil 284 enteros.
Sin novedades que acerquen las posiciones entre Estados Unidos e Irán, el otro foco de tensión entre los inversionistas es el precio del petróleo. El barril de Brent se mantiene en los 91.46 dólares. Su similar estadunidense, el WTI, sube a 84.52 dólares.
Así, los bonos continúan bajo presión, en un contexto donde los rendimientos soberanos tocaron máximos, y la tensión en Medio Oriente amenaza con reducir el suministro de petróleo tras la ruptura entre los Emiratos Árabes Unidos e Irán. Esta presión al alza en las tasas se ve alimentada por las políticas fiscales y las actas pendientes de la Reserva Federal, por lo que será relevante considerar posibles señales de los miembros para estimar el rumbo de las tasas de interés.



