El politólogo Elvin Calcaño advirtió que el actual conflicto diplomático entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y Estados Unidos no responde a un choque con ese país en su conjunto, sino con la ultraderecha supremacista que hoy domina el gobierno de Donald Trump, tras su regreso al poder.
En su análisis, Calcaño subraya que “Petro no está chocando con Estados Unidos, está chocando con Trump”. Explicó que el mandatario colombiano mantuvo una relación de respeto institucional con el gobierno de Joe Biden, dentro de una visión “grancolombiana y soberanista”, pero que el ascenso de Marco Rubio al Departamento de Estado marcó un viraje radical en la política de Washington hacia América Latina.
“El problema no es con la nación estadounidense, sino con una élite reaccionaria que controla el aparato imperial y que concibe la región en términos de sometimiento o castigo”, afirmó. Según el politólogo, mientras Trump permanezca en la Casa Blanca, solo aquellos países que acepten la subordinación total podrán mantener relaciones “cordiales” con Washington.
Calcaño apuntó que México y Brasil son las únicas naciones con suficiente peso económico y político para sostener posiciones soberanas sin romper del todo con Estados Unidos, a diferencia de otros gobiernos latinoamericanos “que optan por callar y rendirse para conservar las apariencias diplomáticas”.
El investigador también advirtió que el mundo asiste al colapso del llamado ‘orden internacional basado en reglas’, que —afirmó— “quedó sepultado en los escombros de Gaza”. Señaló que las recientes operaciones militares de la marina estadounidense en el Caribe, justificadas como acciones contra el narcotráfico, “evidencian la desaparición de cualquier principio de legalidad internacional”, al haberse ejecutado sin pruebas ni rendición de cuentas.
Finalmente, Calcaño sostuvo que la derecha colombiana apuesta a la desestabilización del gobierno de Petro, esperando que un eventual castigo económico impuesto por Trump debilite su administración. “Creen que cuanto peor esté Colombia, mejor para su regreso al poder”, dijo, y añadió que cada ataque desde Washington “solo reafirma a Petro en su terreno natural: el de la confrontación y la defensa de la soberanía”.
“Estamos viviendo un momento de ruptura. Ya no hay mediaciones posibles entre la dignidad y la sumisión”, concluyó el politólogo.



