Nueva York y Washington., El cónsul general de México en Nueva York, Marcos Bucio Mújica, y su equipo están marcando 200 años de esta representación diplomática en esta ciudad con una serie de eventos y exhibiciones a lo largo de 2026. A la vez, manejan los desafíos y compromisos cotidianos del trabajo consular en la principal urbe de Estados Unidos y por todo el estado.
En entrevista con La Jornada, Bucio pinta esa historia con cinco estampas. “La primera es el transporte marítimo que se daba entre los puertos de Veracruz y de Manhattan, como se hacía con Ámsterdam o cualquier puerto del mundo”, cuenta, recordando que el consulado se establece muy poco después de 1821, cuando se consolida el Estado mexicano. “Lo primero que se hace es ante Estados Unidos, su vecino, al crear la Secretaría de Relaciones Exteriores fundamentalmente para dar despacho al comercio marino… tener visas extranjeras y una representación formal del Estado mexicano que permitiera contar con una vía diplomática para gestionar en favor del incipiente gobierno de México”.
Y de esa relación crece el comercio de ahí en adelante con Estados Unidos, parte del cual pasa por Nueva York. “En ese comercio había plata, minerales, maderas preciosas, cacao y el chicozapote, producto que Antonio López de Santa Anna, en su exilio en Nueva York, trae al inventor Thomas Adams… quien con la resina inventa lo que sería el chicle Adams”.
Una segunda estampa es el exilio de la primera dama Margarita Maza de Juárez, quien vivió en Nueva York entre 1864 y 1867, durante la ocupación francesa, y “hay una casa documentada donde tenemos la fotografía de ella”.
Una tercera imagen histórica tiene que ver con el general Felipe Ángeles. “Ángeles estaba casado con Clara Krause… Él combatió a Huerta, estuvo al lado de Pancho Villa y fue fusilado después… Su esposa muere en Nueva York, donde también vivían sus hijos. “Con la repatriación del cuerpo de Krause, un hecho de Estado que permitió rendir honores a la esposa de este militar por lo que él significó… empieza también la vinculación al gesto humano de devolución de restos que al día de hoy el gobierno de México privilegia con todos los fallecidos, que sigue muy bien esa canción de ‘si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido, y que me traigan aquí’”.
La cuarta estampa sería “el paso de los artistas, sobre todo los muralistas mexicanos, por Nueva York. Clemente Orozco, que hace un mural en el New School, y después Diego Rivera, quien genera un proyecto: Man at the Crossroads, en el Rockefeller Center –muy famoso y muy conocido por su destrucción después”. También está Frida Kahlo, que en 1938, junto con Rufino Tamayo, se presenta y exhibe obra en Nueva York. “La compositora y cantante mexicana María Grever escribió sus canciones aquí en Nueva York… La exposición histórica de 30 siglos de arte mexicano en el Metropolitan Museum en 1990, y la de 20 siglos de arte mexicano en el MoMa en 1940, viene a transformar justamente la imagen que tenía Estados Unidos de México”.
La quinta es el momento actual, que incluye la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en la clausura del Mundial 2026. Es una estampa que resume en “estos 200 años la diplomacia, la cultura, el comercio, los trabajadores comunitarios, las familias inmigrantes y los empresarios, que empiezan a consolidar comunidades fuertes en Estados Unidos, particularmente en Nueva York”.
Bucio subraya que por instrucciones de Sheinbaum se busca ejercer el “humanismo mexicano” con la comunidad aquí, “y nos instruyó que a 200 años, es la prioridad número uno”. Informó que los consulados sobre ruedas incluyen una ventanilla de protección, asesoría sobre educación, salud y finanzas. Desde hace años, el de Nueva York cuenta con un grupo de abogados estadunidenses para brindar apoyo en todos estos rubros a la comunidad, que incluye protección migratoria y laboral, y hasta asuntos de violencia doméstica.
Además, se ha instrumentado “una ventanilla de adultos mayores y estamos entregando pasaportes en no más de 20 minutos”, y atención especial a madres con hijos y a discapacitados.
También resaltó los tres consulados móviles, “que de manera constante y con apoyo local de las comunidades mexicanas, viajan por todo el estado de Nueva York para llevar los servicios diplomáticos básicos adonde viven –lo cual se vuelve aún más vital ante el creciente temor de las medidas antimigrantes en Estados Unidos”.
Cómo resultado de esfuerzos diplomáticos con autoridades municipales, estatales y federales, apuntó Bucio, se ha logrado un nivel de confianza, sobre todo en el trato de indocumentados. “No hay una queja al día de hoy de mala atención médica o de alimentos. O de falta de contacto en ningún reclusorio de los que nos tocan a nosotros”.
Todos estos esfuerzos, explicó, están acompañados con iniciativas sobre educación para “terminar los ciclos de primaria, secundaria y universidad” para la comunidad. “También en salud, donde tenemos colaboraciones con hospitales públicos”, como resultado de pláticas con el gobierno del alcalde Zohran Mamdani, para que “podamos dar servicio gratuito a la comunidad”. Además, con las tarjetas Finabien se está facilitando el traslado de remesas de manera electrónica de tarjetas aquí a tarjetas allá, y se brinda orientación financiera a la comunidad.
“Una de las tareas que pidieron la Presidenta y el canciller Roberto Velasco desde un principio es dar fuerza a nuestros aliados, los líderes comunitarios, que suman alrededor de 127 –con ellos se logra facilitar y coordinar los consulados móviles, como brindar los servicios de educación y salud. No hay mejor amor a la humanidad y a los mexicanos y a las familias mexicanas que eso”, dijo en referencia al trabajo con estos voluntarios y colaboradores.
Y al arrancar los próximos 200 años del consulado, se le preguntó cuáles son los retos inmediatos.
“El primero –respondió– sería la unidad de la comunidad. Sí, la unidad, que está rota… debemos generar toda una corriente dinámica distinta. Con las autoridades estadunidenses, federales o estatales, lo más importante para un diplomático es generar confianza, que confíen en tu palabra, que confíen en lo que les dices, que vienes a hacer una colaboración y una defensa en protección”.
Para marcar el 200 aniversario del consulado mexicano en Nueva York, Bucio mencionó una gama de actividades, desde eventos masivos en El Museo del Barrio, dirigido por el mexicano Patrick Charpenel; eventos en el Museo de Queens; una exposición especial de obras de Kahlo y Rivera; una reunión de empresarios mexicanos; la presentación de un libro en la Fiera Internacional del Libro, resultado de un taller de mujeres indígenas mexicanas en Nueva York contando sus historias, y un evento de “Yo tambien soy mexicana”, con 200 niñas, en referencia a los dos siglos de la legación, y las historias de sus familias. El 15 de septiembre se iluminará la torre del Empire State Building con los colores nacionales de México.



