En rueda de prensa convocada por el partido Movimiento Ciudadano (MC) en Zacatecas, la diputada federal Patricia Mercado Castro, llamó a concluir este mismo año el proceso legislativo para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una iniciativa que —afirmó— responde a un cambio social impulsado por nuevas generaciones de trabajadores que “no están dispuestos ya a amanecer y anochecer en el trabajo remunerado”.
Mercado Castro explicó que la reforma al artículo 123 constitucional cuenta con amplio respaldo sindical y social, y que el único punto pendiente es definir la forma de implementación. Precisó que la propuesta de MC plantea una aplicación gradual de dos años y estímulos para pequeñas y medianas empresas.
La legisladora recordó que México es el país que más horas trabaja entre las economías de ingreso medio de la OCDE, pero también el menos productivo. “Tenemos 30 años sin crecer hemos crecido (solo) al 2 o 3 por ciento”, mencionó agregando que también “somos el país que menos horas extras paga”.
Indicó que el cambio cultural surgido tras la pandemia “enseñó a valorar la vida cotidiana” y a reconocer que el bienestar de las personas depende tanto de sus ingresos como del tiempo libre.
Consultada sobre la falta de acuerdo en el Congreso de la Unión, la diputada consideró que la reforma “se entrampó” por tibieza política y por las presiones de algunos sectores empresariales, aunque reconoció que el Gobierno federal retomó el compromiso. Estimó que antes de las vacaciones de diciembre, en el Congreso se habrán dado los pasos legislativos necesarios.
Ana María Romo Fonseca, diputada local, coincidió en que la medida representa una oportunidad económica y no una carga para los empleadores. Señaló que las horas extras y los turnos dobles resultan más costosos que contratar nuevo personal.
Añadió que Zacatecas perdió más de siete mil empleos en el último año y que la mayoría de su economía se mantiene en la informalidad, por lo que una jornada más corta debe verse como una oportunidad de crecimiento y formalización, no como un perjuicio.



