La Gualdra 684 / Desayuno en Tiffany’s, mon ku / Cine
Por Carlos Belmonte Grey
El conflicto de olvidar o recordar el 2 de octubre en Tlatelolco, 1968
El asunto del deber de memoria es una cuestión por demás polémica, sobre todo cuando se trata de algún acontecimiento traumático: ¿vale la pena recordar las catástrofes sociales, las matanzas, los genocidios? ¿Pasados los años vale más perdonar, buscar armisticio, insistir en la justicia o, mejor, directamente la venganza?
El largometraje, ópera prima, de Pierre Saint Martin voltea a ver el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, a más de 50 años de distancia, para poner estas preguntas. Vengar u olvidar.
Estelarizada por Luisa Huertas y filmada en blanco y negro, Saint Martin relata ese conflicto en una mezcla de drama y comedia negra, convirtiéndose en una de las pocas ficciones, si no que la única, que plantea la matanza con una ficción de la distancia. No se trata ya de recrear el acontecimiento, sino de verlo a través de los ojos de una persona que no ha olvidado.

Hay documentales como El Grito (Leobardo López Aretche, 1969) que rescató material visual y registró otro tanto durante las manifestaciones con los estudiantes del (CUEC) (1) y la serie dirigida por Carlos Mendoza (Batallón Olimpia -1998-, Operación Galeana -2000- y Tlatelolco las claves de la masacre -2003) con la producción del canal 6 de julio. El trabajo de López Aretche es un testimonio en bruto presentado en un montaje de película encontrada y audios reinsertados. Mientras que el trabajo de Mendoza es una investigación e interpretación de la película rescatada y descubierta sobre todo en las pesquisas del material filmado por los reporteros enviado por parte del gobierno.
Del lado de la ficción se pueden citar tres películas: Borrar de la memoria (Alfredo Gurrola, 2010) y Tlatelolco, Verano de 68 (Carlos Bolado, 2013). La primera es más un policial y la segunda un romance juvenil interrumpido por las manifestaciones, la matanza y los conflictos clasistas.

La tercera ficción, la más reconocida, es Rojo Amanecer, dirigida por Jorge Fons en 1989 y coproducida por Héctor Bonilla y Valentín Trujillo. La cinta de Fons ha sido estudiada desde dos frentes: por una parte, se le reconoce ser la primera ficción cinematográfica de la represión contra los estudiantes el 2 de octubre de 1968 y, por tanto, parte de los discursos que dan cuenta de las catástrofes políticas latinoamericanas; y por el otro, desde la importancia simbólica de los personajes (interpretados por los actores María Rojo, Héctor Bonilla, Damián Bichir, entre otros), notablemente en la composición de la familia conformada por tres generaciones y en la figura del niño como único sobreviviente, testigo transmisor de la memoria para no olvidar.
No nos moverán ya no prentende la reconstrucción histórica, sino que anhela el tiempo presente y la problematización de nuestro ahora. Es ésta una obra que nos pone frente a la difícil cuestión que en otros países, que han sufrido dictaduras, provocó intensos debates, como la España franquista y la argentina de Videla y Onganía.
Igual que Rojo amanecer ganadora de 11 Arieles hace 34 años, la de Saint Martin domina las nominaciones de los premios de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas a celebrarse el 20 de septiembre en Puerto Vallarta. La película en corrida de salas comerciales, será presentada próximamente en el Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara (24 de septiembre) y en la Universidad Autónoma de Zacatecas (25 de septiembre).
Sinopsis
Socorro es una testaruda abogada obsesionada con encontrar al soldado que mató a su hermano durante la masacre estudiantil de 1968 en Tlatelolco. Esta necesidad de justicia la ha enemistado con su hermana Esperanza y su hijo Jorge. Después de décadas de espera, recibe la pista faltante para encontrar al soldado, lo que la lleva a conjurar un absurdo plan de venganza poniendo en riesgo su patrimonio, su familia, e incluso su vida.
Sobre el director
Pierre Saint Martin se graduó de la carrera de Comunicación Social y de la carrera de Cinematografía en el CUEC‐UNAM. Su trabajo ha sido premiado en festivales internacionales. Fue seleccionado para participar en el Taller del Festival de cine de San Sebastián, en el Talent campus de la Berlinale y en el Morelia‐Sundance screenwriters lab. No nos moverán es su ópera prima y fue filmada con el apoyo de FOCINE (Programa de fomento al cine mexicano).
(1) Para un listado comentado de los documentales producidos en el momento inmediato a la matanza se puede consultar: De la Vega, E. (1999). Notas sobre el movimiento estudiantil-popular de 1968 en el cine mexicano. Secuencias. Madrid, 10 (julio), pp. 68-78.
https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_684



