Madrid. Algunas zonas de Europa en las que viven 80 millones de personas superaron los 40 ºC al menos una vez entre el 15 de junio y el 15 de agosto, según un análisis de la Afp.
Esto representa el doble de lo registrado durante el caluroso verano de 2003 en Europa, excluyendo a Turquía, entre el 15 de junio y finales de agosto, según cálculos de la Afp basados en las temperaturas máximas diarias del Observatorio Europeo de la Sequía y los datos de población del Centro Común de Investigación.
El año 2026 también supera con creces los niveles observados en los veranos de 2022 y 2025 en el mismo período, cuando entre 55 y 60 millones de habitantes se vieron afectados por altas temperaturas.
Europa occidental vivió en 2026 el inicio de verano más caluroso jamás registrado, con un período de junio a julio que alcanzó niveles récord, en un contexto de olas de calor recurrentes, sequía generalizada e incendios devastadores, atizados por el calentamiento global.
Francia, España, Alemania e Italia, resienten las altas temperaturas
Desde mediados de junio, en distintos momentos del verano, las temperaturas de más de 40 °C afectaron a millones de personas en distintos países de Europa, incluidos 30 millones en Francia, 23 en España y 8 tanto en Alemania como en Italia.
En términos generales, el termómetro superó los 35 °C en regiones donde vive 80% de la población de Europa, es decir, unos 490 millones de personas. Las zonas montañosas, así como los países bálticos y el norte de Europa, fueron los lugares menos afectados.
Estas altas temperaturas se mantuvieron durante períodos particularmente largos, sobre todo en el sur y el oeste de Europa.
En España, se superaron los 35 °C al menos 50 días de los 62 analizados en zonas habitadas por más de 7 millones de personas. Esto representa casi cinco veces más habitantes afectados que el promedio de los cinco años anteriores en el mismo período.
En Francia, más de 20 millones de habitantes vivieron temperaturas superiores a 30 ºC durante al menos 21 días este verano, mucho más que en los cinco años anteriores. Un máximo de 4 millones de personas había vivido esta situación en 2022, entre mediados de junio y mediados de agosto.
El umbral de 35 ºC afectó a países que, por lo general, se libran de las olas de calor, como Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y Polonia, y además los termómetros alcanzaron esta cota menos de diez veces desde mediados de junio.
Estas olas de calor excepcionales en Europa, el continente que se calienta más rápido, dejaron muchos muertos y el recuento todavía está en curso.
En España, el Instituto de Salud Carlos III de Madrid atribuyó cerca de 4 mil 500 fallecimientos debidos al calor entre el 1 de junio y el 19 de agosto, la cifra más alta en este período desde 2022.
En Alemania, la autoridad sanitaria estima que el número asciende a unos 14 mil hasta el 9 de agosto.
En Francia, las autoridades calcularon un balance provisional de más de 7 mil muertes en exceso desde mediados de junio hasta el 22 de julio, antes de otra ola de calor, que duró al menos 23 días.



