Javier Aguirre rechazó cuatro propuestas de trabajo antes de aceptar el reto de llegar al Valencia. Asus 67 años, el ex seleccionador mexicano asumió la dirección técnica de su séptimo club en LaLiga española con la promesa de reconciliar al equipo con su afición a golpe de victorias.
“Había dejado pasar cuatro oportunidades, estaba a gusto con mi familia. Pero cuando llamó el Valencia, le dije a mi mujer (Silvia) que había que venir. Ella estaba feliz. Es el Valencia, nunca le puedes decir que no a un equipo como éste”, admitió en conferencia de prensa sin detallar la procedencia de las ofertas descartadas, incluida una de Arabia Saudita.
Presentado oficialmente ayer como sustituto del destituido Carlos Corberán, el Vasco inicia una nueva aventura en el futbol europeo, luego de culminar su tercera etapa al frente del Tricolor con la eliminación en octavos de final del pasado Mundial frente a Inglaterra en el estadio Azteca.
“Esto va de resultados y esperemos darlos lo antes posible. La gente está cansada de mensajes, necesita victorias. El plan es ganar, que el equipo tenga una forma e identidad. La afición se irá acercando conforme se consigan las victorias. Quiero que el Mestalla sea un estadio imponente para los rivales”, añadió.
Con un extenso historial en España desde su paso por el Osasuna, Atlético de Madrid, Zaragoza, Español, Leganés y Mallorca, Aguirre firmó un compromiso hasta el final de la presente temporada, con opción a una campaña adicional si la entidad así lo determina.
La urgencia institucional y deportiva es máxima. El conjunto blanquinegro ocupa la penúltima posición de la tabla con cinco derrotas en las primeras siete jornadas. Pese al convulso contexto, el técnico percibió una “atmósfera positiva” a su llegada, aunque no eludió la realidad del negocio.
“Con la historia que tiene este club no puedes perder partidos ni deambular por el campo”, advirtió mientras un video le daba la bienvenida, con imágenes de varios ex futbolistas; entre ellos, Andrés Guardado. “Hay mucho talento individual y una gran cantera, pero debo convencerlos, hacer que se crean importantes”.
El debut del internacional mexicano tendrá lugar el próximo 11 de octubre en el campo del recién ascendido Racing de Santander, duelo clave para comenzar a atenuar la tensión que rodea a Mestalla.
Antes de su desembarco, la afición ché volvió a manifestarse en contra de la plantilla y de la gestión del máximo accionista, el empresario singapurense Peter Lim, criticado de forma recurrente por reducir la entidad a un mero activo financiero. “Sé adónde vengo y lo que sucede”, respondió Aguirre al respecto.
Su fichaje cierra una restructuración exprés en el área deportiva del club. Junto al cese de Corberán y la salida del director ejecutivo Ron Gourlay, la entidad valenciana encomendó la dirección deportiva a Braulio Vázquez, quien valoró la determinación del mexicano desde el primer contacto.
“Más allá de su experiencia, lo que más me gustó fue su contundencia”, explicó el directivo. “Me cortaba diciéndome que quería venir. No hablamos nada de dinero y en lo deportivo sólo faltaba definir cuándo se subía al avión. Agradecemos a él y a su cuerpo técnico que hayan apostado por nuestra casa en un momento de dificultad”.
Finalmente, Aguirre reveló que tuvo comunicación con el técnico nacional, Rafael Márquez, a quien le deseó éxito rumbo al Mundial de 2030. “Hablé con él. Rafa sabe que estaré para lo que necesite: una llamada, una opinión, estamos en muy buenas manos”. Asimismo, descartó la posibilidad de incorporar refuerzos mexicanos –entre ellos, el mediocampista Erik Lira– al conjunto español.
“Erik es un amigo, un jugador sensacional como muchísimos mexicanos que hay y que pueden jugar en Europa tranquilamente. Pero en este momento no, no puedo contestar concretamente nada.”



