El mercado de alquiler de viviendas en Zacatecas presenta prácticas monopólicas, debido a que los propietarios fijan precios elevados y, en algunos casos, prefieren mantener los inmuebles desocupados antes que reducir las rentas, advirtió José Luis Guardado Pérez, docente de la Unidad Académica de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ).
Señaló que esta situación, junto con la transformación de viviendas en establecimientos comerciales, ha contribuido al desplazamiento de familias del Centro Histórico hacia otras zonas de la ciudad.
El especialista en economía política y teoría monetaria explicó que el centro de la capital zacatecana ha experimentado una transformación de sus espacios habitacionales, que progresivamente son sustituidos por bares, centros nocturnos y otros negocios, reduciendo las opciones para quienes buscan establecer su residencia en esta zona.
Señaló que esta situación guarda relación con los procesos de gentrificación registrados en otras ciudades del país, donde el incremento del costo de la vivienda ha obligado a los habitantes a trasladarse hacia las periferias.
Guardado Pérez mencionó una nota publicada por La Jornada Zacatecas sobre los precios de alquiler en la capital, en los que se han identificado viviendas con rentas que parten de los 6 mil pesos mensuales, incluso cuando presentan carencias en sus servicios, condiciones habitacionales o accesibilidad.
El economista señaló que, aunque una proporción considerada adecuada para destinar a la vivienda sería aproximadamente un tercio de los ingresos familiares, existen hogares que llegan a dedicar hasta el 60 por ciento de sus recursos al pago del alquiler.
Explicó que esta situación reduce la disponibilidad económica para cubrir otras necesidades, como alimentación, educación, vestido y atención médica, lo que representa una dificultad adicional para las familias de menores ingresos.
Asimismo, cuestionó que la oferta de viviendas se concentre en ocasiones en espacios reducidos, con pocas habitaciones y sin acceso a áreas verdes, instalaciones deportivas o lugares de recreación, elementos que consideró necesarios para el desarrollo de los niños y la convivencia familiar.
Respecto a los programas gubernamentales de construcción de vivienda, reconoció que permiten ampliar las oportunidades de adquisición para determinados sectores de la población, pero consideró necesario evaluar si sus dimensiones y características corresponden con las necesidades de las familias a las que están dirigidos.
También señaló que las políticas habitacionales no deben limitarse a facilitar la compra de inmuebles, pues existe una población que necesita viviendas en alquiler, como estudiantes, trabajadores temporales y personas que no tienen interés o posibilidades de adquirir una propiedad.
Ante esta situación, propuso analizar esquemas de intervención pública mediante los cuales los gobiernos puedan rehabilitar viviendas abandonadas para incorporarlas al mercado de alquiler o construir inmuebles destinados específicamente a la renta.
Consideró que estas medidas podrían desarrollarse directamente por las autoridades o mediante acuerdos con particulares, tomando como referencia experiencias implementadas en algunas ciudades de otros países.
Finalmente, advirtió que, hasta ahora, no identifica propuestas suficientes de los partidos políticos, los órganos legislativos ni las instituciones de vivienda para atender las necesidades de quienes dependen del alquiler en Zacatecas.



