Los elevados precios de alquiler de locales comerciales representan una dificultad para la apertura y permanencia de pequeños negocios en el Centro Histórico de Zacatecas, advirtió José Luis Guardado Pérez, docente de la Unidad Académica de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), quien propuso que las autoridades ofrezcan espacios comerciales a precios accesibles.
Por su parte, el alcalde Miguel Varela reconoció la problemática del ambulantaje en esta zona, aunque descartó utilizar la fuerza pública para retirar a los comerciantes.
Guardado Pérez explicó que el mercado inmobiliario comercial presenta características que considera monopólicas, debido a que los propietarios pueden fijar los precios de alquiler sin una regulación. Señaló que algunos propietarios prefieren mantener sus locales desocupados antes que reducir los precios de alquiler.
El economista sostuvo que esta situación afecta principalmente a pequeños empresarios y emprendedores, quienes deben enfrentar el pago de rentas elevadas en un mercado local que, a su consideración, ofrece oportunidades limitadas para generar ingresos.
Explicó que los establecimientos de menor tamaño pueden destinar una proporción considerable de sus ganancias al pago del alquiler, lo que dificulta su permanencia y reduce los recursos disponibles para sostener sus operaciones.
Ante ello, propuso que los gobiernos municipales y estatales consideren la creación de espacios comerciales públicos que puedan ofrecerse en alquiler a pequeños empresarios y nuevos emprendedores, con precios que permitan desarrollar sus actividades sin comprometer una parte excesiva de sus ingresos.
Respecto al comercio ambulante, Guardado Pérez señaló que su presencia también responde a la falta de oportunidades laborales formales, por lo que consideró necesario ofrecer alternativas antes de implementar medidas para retirarlo de la vía pública.
Por otra parte, el presidente municipal de Zacatecas, Miguel Varela, reconoció los señalamientos de comerciantes establecidos sobre las dificultades que enfrentan ante el ambulantaje y los elevados costos de alquiler de los locales del Centro Histórico.
Sin embargo, aseguró que el 90 por ciento de los comerciantes ambulantes que actualmente operan en la capital ya se encontraban establecidos antes del inicio de su administración, mientras que el 10 por ciento restante se habría incorporado durante su gobierno.
Explicó que una de las principales dificultades para regular esta actividad es que numerosos comerciantes cuentan con permisos otorgados por administraciones anteriores, algunos autorizados mediante acuerdos de Cabildo, por lo que retirarlos podría derivar en procedimientos legales y amparos.
Añadió que existen puestos que cuentan con autorizaciones vinculadas a establecimientos o inmuebles cercanos, lo que también debe considerarse antes de aplicar medidas de reordenamiento.
Varela sostuvo que no utilizará la fuerza pública para retirar a los comerciantes, pues consideró que cualquier intervención debe acordarse mediante mesas de trabajo en las que participen las cámaras empresariales, los comerciantes establecidos, los representantes del ambulantaje y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Señaló que en ocasiones representantes de las cámaras empresariales han solicitado intervenir en el problema, pero no han participado en las reuniones propuestas cuando se plantea incluir a los comerciantes ambulantes.
El alcalde consideró, al igual que el profesor, Guardado que una alternativa sería disponer de espacios para reubicar a los vendedores y ofrecer incentivos económicos que faciliten su regularización y continuidad laboral.



