Ayer, el presidente municipal de Zacatecas, Miguel Varela Pinedo, respondió a las críticas de urbanistas y defensores del patrimonio en torno a su propuesta de sustituir la piedra natural de la avenida Quebradilla por concreto hidráulico. Puntualizó que la decisión todavía no está tomada, pero defendió esta alternativa al señalar que por la vialidad circulan entre 10 mil y 15 mil vehículos diariamente.
Argumentó que, debido a este flujo vehicular, mantener el empedrado obligaría a realizar una nueva rehabilitación dentro de cuatro o cinco años, mientras que el concreto permitiría reducir las reparaciones y el bacheo durante un periodo de entre 15 y 20 años.
Sin responder a las críticas sobre la generación de islas de calor y el posible aumento del volumen y la velocidad de los escurrimientos provocados por las lluvias, el panista destacó que el costo de ambas alternativas sería similar, aunque con concreto podría intervenirse el 100 por ciento de la avenida y con piedra habría zonas cercanas a las banquetas que no podrían modificarse.
Aunque pidió que se tome en cuenta la opinión de la población, Varela Pinedo subrayó que el Ayuntamiento acatará lo que determine la Junta de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas. “Si hay una mayoría de la población que quiere que sea concreto, pero las dependencias, en este caso más que nada Monumentos, nos dicen que no, nos vamos a apegar al reglamento”, afirmó.
El alcalde insistió en que Quebradilla no pertenece al primer polígono del Centro Histórico, aunque reconoció que se encuentra en una zona donde la Junta de Monumentos tiene facultades. Cuestionó que se critique la propuesta cuando en el tramo frente al hospital del IMSS se utilizó concreto.
Varela Pinedo también defendió los 5.5 millones de pesos destinados al Festival Ciudades Hermanas. Subrayó que el 80 por ciento del gasto será para hospedaje, transporte, escenarios, mobiliario y logística, y el resto para pagar a agrupaciones locales.



