Dubái. Irán y Omán llegaron ayer a un acuerdo sobre las coordenadas geográficas para una ruta marítima a través del estrecho de Ormuz y ultimaban un anuncio conjunto, siempre que terceros no interfieran, informó la cancillería de la república islámica.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, detalló que el pacto no garantizará “por sí solo” la seguridad en la vía marítima.
El acuerdo propuesto entre Irán y Omán otorgaría a Teherán el control sobre los barcos que ingresen al golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz, reportaron a Reuters una fuente iraní de alto rango y dos funcionarios regionales.
Baghaei describió las negociaciones entre Teherán y Mascate de “profesionales” y “en marcha”, y afirmó que “ambas partes habían llegado a un entendimiento mutuo sobre los parámetros geográficos de la ruta objeto de discusión”.
El vicecanciller iraní, Kazen Gharibabdi, aclaró que no hay conversaciones en curso con Estados Unidos y señaló que el hecho de que éste retome los compromisos asumidos en el memorando de entendimiento suscrito en junio es una condición necesaria, pero no suficiente para la reapertura de la estratégica de la vía marítima. Aseguró a la agencia Irna que el acuerdo con Omán está “a punto de concretarse”.
Por lo pronto, Irán advirtió a los estados del Pérsico que cualquier nuevo ataque estadunidense contra su territorio desencadenaría represalias hacia la infraestructura energética crítica en toda la región, según cinco fuentes de Reuters.
Según los informantes, la advertencia se transmitió mediante una serie de contactos diplomáticos de alto nivel después de que el presidente estadunidense, Donald Trump, amenazó el 28 de julio con atacar la red energética y la infraestructura de Irán.
Dos funcionarios iraníes, dos fuentes del Pérsico y un diplomático regional de alto rango afirmaron que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, habló con sus homólogos saudita, turco y catarí, así como con el jefe del ejército paquistaní. Todos hablaron bajo condición de anonimato debido a la delicadeza del asunto.
Araghchi instó a los aliados de Washington en el Pérsico a usar su influencia con Trump para disuadirlo de lanzar nuevos ataques, detalló el diplomático de alto rango, al subrayar que cualquier ofensiva contra Irán provocaría represalias contra los activos e instalaciones energéticas estadunidenses en toda la región.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, señaló que la comunicación con el líder supremo, Mojtaba Jamenei, es “muy difícil y que “su presencia es una fuente de fuerza muy grande para nosotros que nos permite seguir adelante”.
Trump aseguró que Washington estaba hablando con Teherán y que él “preferiría llegar a un acuerdo” porque no quería “matar a nadie”. Más tarde, aseguró: “estábamos listos para actuar y lo seguiremos estando si es necesario”.
El Comando Central de Estados Unidos informó del desvió de tres buques comerciales del estrecho, al tiempo que el gobierno estadunidense levantó las sanciones relacionadas con la Guardia Revolucionaria iraní contra la aerolínea Fly Baghdad y dos de sus aeronaves iraquíes Boeing 747 y dos ciudadanos iraquíes, informó el Departamento del Tesoro.
Al cierre de esta edición, Trump aseguró que Estados Unidos “tiene cantidades masivas de municiones”, al rechazar versiones de varios medios de que se agotó 80 por ciento de las reservas en la guerra contra Irán. En sus redes, el magnate acusó que “los “filtradores” de estas declaraciones traidoras están siendo perseguidos. “¡Se buscarán largas condenas de cárcel!”
La Casa Blanca negó un desencuentro entre Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, a quien el mandatario reclamó, según The Washington Post, que no se le hubiera informado sobre una grave escasez de munición.



