Sobre la reciente polémica existente en relación a la federalización de nómina magisterial del estado de Zacatecas, la Sección 58 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) acusó a la Secretaría de Educación de Zacatecas (SEZ) de promover la federalización de la nómina del magisterio bajo una narrativa “triunfalista, contradictoria y llena de vacíos”, que, lejos de aclarar el proceso, genera incertidumbre entre docentes y personal jubilado. En un amplio posicionamiento público, el comité seccional advirtió que las omisiones y presiones gubernamentales podrían traducirse en afectaciones laborales, financieras y sindicales de carácter irreversible.
El sindicato sostuvo que, aunque la autoridad insiste en que la adhesión al Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE) es voluntaria, los mensajes difundidos en las asambleas informativas muestran lo contrario. Según el documento, el discurso oficial —al presentar la federalización como una “oportunidad única que quizá no vuelva a repetirse”— estaría generando presión psicológica y un ambiente de urgencia artificial que inhibe la deliberación informada.
Uno de los señalamientos más contundentes apunta a las implicaciones para el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Zacatecas (ISSSTEZAC). La Sección 58 subraya que, si una parte importante del personal activo migra al FONE, el instituto perdería cotizantes, pero conservaría la obligación de cubrir las jubilaciones ya otorgadas. Ello, advierte, “debilitaría aún más el fondo y aceleraría su crisis”, al tiempo que convertiría el déficit en un problema estructural, no temporal.
Otro de los vacíos señalados es la falta de claridad sobre el régimen pensionario futuro. Aun cuando la SEZ asegura que “todos los derechos se conservan”, no especifica bajo qué reglas, qué normatividad aplicará o qué instancia administrará las pensiones. El sindicato subraya que migrar de un sistema estatal a uno federal no solo implica cambiar la fuente del pago salarial, sino también transformar la lógica de aportaciones, las reglas de cálculo, el régimen de retiro y las obligaciones de las instituciones involucradas. Sin esa información, afirma, no puede hablarse de certeza laboral.
La representación sindical es otro punto crítico. La Sección 58 acusa a la autoridad educativa de no precisar a qué sección sindical quedarán adscritos quienes migren, lo que podría colocarlos en un periodo indefinido sin defensa laboral clara. “Ningún proceso que impacte derechos laborales puede ponerse en marcha sin definir primero quién representará a los trabajadores”, puntualizó el documento.
El sindicato también cuestionó el uso del concepto de “privacidad de datos” como argumento para impedir la difusión pública de las reuniones informativas. De acuerdo con el desplegado, las dependencias realizan procesos colectivos sin vulnerar información sensible, por lo que —afirman— en realidad se busca evitar la presencia de representación sindical, observadores jurídicos y escrutinio público.
La Sección 58 concluyó que la federalización, presentada por el gobierno estatal como “logro histórico”, es en realidad un proceso apresurado que carece de sustento técnico y que pone en riesgo la viabilidad del ISSSTEZAC, deja sin definir el régimen de pensiones y omite transparentar los impactos administrativos y escalafonarios. Mientras no existan reglas claras, estudios actuariales, cifras verificables y acuerdos sindicales formales, “la federalización no es una oportunidad, sino un salto al vacío disfrazado de avance histórico”, afirmó el secretario general de la sección, Marcelino Rodarte Hernández.
El día de hoy se cumplen cinco días de paro de labores y toma de oficinas educativas por parte de los docentes estatales.




