Además de esa cuestión, hay otra: ¿existe la justicia? Ambas difíciles de responder afirmativamente. En una realidad tan convulsa como la que actualmente se vive en nuestro país, grandes sectores de la población comentarán no saber qué es la justicia y niegan su existencia. Hay motivos: las Madres Buscadoras, que no encuentran a sus hijos y a las que el gobierno no les brinda ninguna atención; los familiares de los más de 135,000 (ciento treinta y cinco mil) desaparecidos; los padres y familiares de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos hace cerca de 12 años en Iguala, Guerrero; los feminicidios … Todos y cada uno de estos grupos sufren una agonía, porque exigen justicia que las autoridades competentes se niegan a impartir.
Habrá que tomar en cuenta además lo sucedido en las últimas semanas: falta de cumplimiento por parte de México, para realizar el proceso de extradición solicitado por Estados Unidos, contra 10 acusados de Sinaloa, entre ellos el exgobernador Rubén Rocha Moya; caso de gobernadora de Baja California; la no renovación del T-MEC por parte de aquel país; asesinatos de periodistas y políticos que son objetivos y críticos contra el actual régimen federal y estatal; caso Zacatecas del sábado 19 del mes actual; maestros de la CNTE; transportistas; agricultores; sorpresiva detención del exgobernador panista de Baja California, por citar algunos de muchísimos problemas, en que se exige la justicia que no llega.
Ante esos fuertes problemas, cuyos afectados claman justicia, la presidenta Claudia Sheinbaum, responde reiteradamente: “Rosa Icela, mujer incorruptible, honesta, de primera, los atiende y establece mesa de diálogo”. También: “Es asunto de la Fiscalía. La fiscal Ernestina Godoy, mujer preparada, trabaja muy bien, informará”. Pero nada sucede, todo sigue igual: misma corrupción e impunidad.
Mis comentarios sobre el título de esta colaboración:
La justicia es un principio moral, ético y jurídico que busca dar a cada individuo lo que le corresponda, garantizando la equidad, la igualdad de derechos y el bien común. Históricamente nació en las primeras civilizaciones (Mesopotamia con el Código de Hammurabi), como un mecanismo de las sociedades primitivas para mantener la armonía, resolver conflictos y castigar transgresiones. Su función principal es regular las relaciones humanas, asegurar la paz social y proteger los derechos fundamentales frente al abuso.
Tratándose de los filósofos griegos, comenzaron con la justicia como una virtud individual. Esta idea fue conservada en la famosa definición de Justiniano en “Las Institutas”: “Justicia es el fin constante y continuo que da a cada uno lo que le es propio”. En estos términos es un principio de rectitud y justo trato de los hombres en sus relaciones recíprocas. La conformación de la conducta a este principio, la integridad, es una de las grandes virtudes. De ella derivan usos análogos, tales como la rectitud o justicia de algo, por ejemplo, la justicia de una causa o de una posición o también, conformidad con la verdad o la recta razón, o la equidad, justo de una descripción, de un relato o de un juicio.
Sin embargo, la justicia es aplicada por el Estado a través del Poder Judicial y sus órganos jurisdiccionales (jueces, magistrados y ministros). Como concepto institucional y social organizado, nació en Atenas (Grecia), alrededor del siglo VI antes de Cristo, para sustituir la “Ley del Talión”, por normas legales.
En México, el sistema judicial moderno se estructura formalmente, en la Constitución de 1824 y la instalación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación el 25 de marzo de 1825.
La justicia legal se sustenta en un sistema normativo y jerarquizado que incluye:
1.- La Constitución Política, es la norma suprema que establece la estructura fundamental del Estado; los órganos de poder, la forma de crearlos, sus facultades y funciones, la relación que existe entre los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial; señala espacio y límites del territorio; enumera los derechos fundamentales de la población y establece las garantías para su cumplimiento por parte del Estado; limita el exceso y abuso de poder de los gobernantes hacia los gobernados; reconoce los derechos sociales como son agrarios y laborales; establece la separación de las iglesias con el Estado; indica el procedimiento para su modificación mediante reformas y adiciones; establece su carácter supremo al igual que las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los Tratados que celebre el presidente de la República, estén de acuerdo con la misma y con aprobación del Senado. Se lee también su inviolabilidad.
2. Normas Ordinarias, aquellas que derivan de la Constitución, también se les llama normas secundarias, y regulan ciertas materias: Código Penal; Código Civil; Código Familiar; Código de Procedimientos Civiles, etc.
3.- Normas Reglamentarias, aquellas que desarrollan y explican un determinado artículo constitucional. Por ejemplo: la Ley Federal del Trabajo se refiere al artículo 123; la Ley Electoral explica los artículos 34, 35, 41, etc.
4. Normas individualizadas, así se llama aquellas que pueden cumplirse o no, por voluntad de las partes. Ejemplo: los contratos celebrados entre ellas. Etc.
Normas existen para impartir justicia, aunque hay casos que las autoridades competentes propician impunidad.



