■ Se pretende destruir la seguridad social con la desaparición del ISSSTE y el IMSS, afirman
■ Otro aspecto involucrado en las reformas es la concentración del poder presidencialALMA RIOS
“Nadie se va a salvar si no se pone un límite”, alertaron especialistas en derecho laboral y seguridad social sobre el proceso iniciado con la reforma a la Ley Federal del Trabajo publicada en 2012, misma que no puede verse, dijeron, ajena a las demás reformas estructurales en las que se han integrado de manera subrepticia, sigilosa y contraria al derecho constitucional, modificaciones que confluyen para consolidar en México condiciones de esclavitud para los trabajadores.
Así se dijo en el Foro Información, Análisis y Perspectivas de la Reforma Laboral, convocado por Juan Angel Galván, titular de la Sección 3 de Sutsemop, en colaboración con la Dirección Ejecutiva, Editorial y de Divulgación Nacional de PRD, dependiente del Instituto Nacional de Investigación, Formación Política y Capacitación en Políticas Públicas y Gobierno, de este instituto político y encabezada por Jezabel Galván Ortega.
Después de 20 años de resistencia a su modificación, la Ley Federal del Trabajo emitida por el panista Felipe Calderón, y la consecución de sus objetivos en las distintas reformas legales propuestas por su sucesor, Enrique Peña Nieto, buscan coadyuvar en el proceso de acumulación de capital en el contexto de la globalización, dando seguimiento a la colaboración estratégica que en el mismo han participado los gobiernos mexicanos y grupos de poder oligárquico empresarial durante los últimos 30 años.
Este proceso se encamina al rompimiento de principios básicos del derecho laboral, entre ellos la estabilidad, su irrenunciabilidad, y su carácter tutelar y humano, dijo Nora Henid Amezcua, especialista en Derecho Social y Laboral y actual asesora del PRD en la Cámara de Diputados.
En este proceso, uno de los más recientes eslabones es la aprobación de la Reforma Hacendaria en su parte fiscal, de la que se encuentra detenida en la Cámara de Diputados, y por oposición de los trabajadores, su parte social, referida a las propuestas de pensión universal y seguro de desempleo.
Estas, señalan sus críticos, son una simulación que busca saquear los fondos para la vivienda social y destinarlos a la incertidumbre de las Afores, pues del Infonavit se pretende obtener hasta 60 por ciento de sus recursos para este propósito.
Las Afores llegarán acumular, según proyecciones, hasta 50 por ciento del PIB para ponerlo a disposición del capital financiero internacional en un entorno de crisis económicas común en el sistema capitalista, pero que cada vez más recurrentes, y mediante las cuales se han perdido tan sólo en el periodo comprendido de enero a mayo de 2013, 150 mil millones de pesos.
Las “minusvalías”, como llaman los especialistas financieros a estas pérdidas, no se recuperan sino como excepción, pero además el Estado ya no tiene sustento legal para apoyar al sistema de pensiones, pues fue suprimido el artículo 19, fracción 5, inciso d) que sustentaba la existencia del fondo que para este efecto se contemplaba en la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.
En este proceso hacia la esclavitud, dijo Amezcua Ornelas, se pretende la destrucción “del mundo del derecho laboral y la seguridad social”, con la desaparición del ISSSTE y el IMSS y la descapitalización del Infonavit.
Este último del que depende no sólo la posibilidad de que los trabajadores accedan a una vivienda, sino que forma parte del desarrollo económico de México, pues también apoya con recursos a empresas constructoras para este propósito.
En este contexto de reformas que afectan la estabilidad en el empleo, principio en el que subyacen todas las demás prestaciones y que al desecharse mediante la validación de contratos a prueba, outsourcing, y contratos por hora y de hasta seis meses, que no permiten generar derechos de antigüedad, el trabajador se vuelve una mercancía, denunció.
La extensión de este proceso para afectar los derechos laborales del magisterio mediante la Reforma Educativa, que se reiteró no es más que una reforma laboral y administrativa, con características de ley punitiva, de castigo, tiene como objetivo acabar con la disidencia, y su verdadero autor, reveló Oscar Alzaga, asesor jurídico y sindical, actualmente del Sindicato Minero y Metalúrgico, es Claudio X. González.
El presidente de la asociación Mexicanos Primero ha expresado: “es más barato correrlos que pagarles demandas”. Aquí está incubándose el fascismo, agregó Alzaga, al referir que la característica de este sistema es la “aniquilación de los contrarios” y denunciar en la misma lógica otro aspecto que se ha involucrado en las reformas, la concentración del poder presidencial.
Mucho de lo que estamos padeciendo, comentó, es por falta de memoria histórica, y recordó las condiciones laborales y sociales durante el Porfiriato en México.
El especialista también hizo hincapié en recordar que las conquistas laborales no fueron otorgadas por gobierno alguno, sino impulsadas por la movilización histórica de los trabajadores y que “primero existió la huelga y luego se convirtió en derecho”.
Las oligarquías y sus artífices en el Congreso de la Unión, tienen nombre y apellido, PRI, PAN y PRD, dijo en referencia al Pacto por México, que comentó, resultó más eficaz que la “iniciativa preferente”, figura jurídica que se encontró el pasado sexenio para que el presidente presentara leyes o reformas de ley para aprobarse en fast track.
Al respecto, del Partido de la Revolución Democrática, se dijo en crítica al actuar de la cúpula de este instituto político, su apoyo a las reformas estructurales representa un error histórico y una traición al pueblo de México.
Los dos especialistas, sin embargo, se mostraron optimistas al expresar que América Latina ha logrado deshacerse de los gobiernos neoliberales. “Tenemos un gran país y hay que pelear por rescatarlo”, dijo Amezcua Ornelas.
Se requiere alentar la democracia participativa, muestra de ella es la manifestación ocurrida en Zacatecas el pasado 2 de octubre, en la que confluyeron diversos sectores sociales, agregó Alzaga, quien además recomendó la necesidad de vincular las luchas laborales al contexto internacional, pues en ello se encontrará fortalezas, dijo.



