Editorial Gualdreño 697
La primera Conferencia Anual sobre el Centro Histórico de Zacatecas se llevó a cabo del 11 al 13 de diciembre en la Casa del Cobre; convocada por el Fondo Cultural Zacatecas esta conferencia tuvo como objetivo principal “favorecer el intercambio institucional, académico, profesional y ciudadano en torno a la conservación, restauración, investigación y difusión del patrimonio histórico de la Ciudad de Zacatecas, particularmente de su Centro Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO”, de acuerdo con lo estipulado en el programa.
Durante tres días, varios especialistas se dieron cita para compartir con el auditorio sus experiencias, el resultado de sus investigaciones y una serie de propuestas encaminadas a beneficiar al centro histórico de la ciudad capital; quienes no pudieron asistir de manera presencial pueden ver en el canal de YouTube las grabaciones en vivo que están disponibles para su consulta (1), vale la pena hacerlo porque se abordaron temas relacionados con el desarrollo urbano, el patrimonio, la identidad y la relación entre la ciudad y sus habitantes -enfatizando en este último punto la pertinencia de que la ciudadanía participe de manera activa en las decisiones públicas-.
Estas actividades marcaron un punto de inflexión en la forma como vemos a la ciudad, un espacio vivo en constante transformación, no como un territorio inamovible acumulador de nombramientos y distinciones, sino como un lugar que se modifica y adapta a los cambios sociales, económicos y culturales; esto resulta fundamental porque el centro histórico debe conservarse, pero también debe promover su actividad económica sin que se afecte de manera negativa su habitabilidad.
En este sentido, resulta urgente volver a plantearnos las preguntas relacionadas con cómo hacer para que las transformaciones del centro se den de manera equilibrada sin afectar los valores patrimoniales; y al mismo tiempo dejar claro que la memoria, la accesibilidad, la participación social y el derecho a la ciudad son factores que se deben tomar en cuenta, porque “un centro histórico que expulsa habitantes, que limita la movilidad o que invisibiliza a ciertos sectores sociales, termina por vaciarse de sentido cultural”.
Fue un gran acierto convocar a la sociedad civil, a los especialistas participantes, al público que acudió a la Casa del Cobre y a quienes vieron las exposiciones a distancia; no hay duda, la participación ciudadana es indispensable para la construcción de políticas públicas que beneficien al centro histórico. La pregunta ahora es qué sigue.
Nuestra ciudad, particularmente el centro histórico, ha sido objeto de muchos diagnósticos, el más reciente es el que se acaba de realizar con este ejercicio y habría que aprovechar el entusiasmo que hay por darle continuidad a lo logrado para que las conclusiones no se queden sólo en la memoria del evento. Para que esto se convierta en un referente, su legado deberá medirse en la capacidad de incidir en decisiones reales sobre el centro histórico y es nuestro deseo que así sea, la ventaja es que se logró reunir a una gran cantidad de actores que no siempre están de acuerdo en sumarse a iniciativas que no fueron suyas. Zacatecas necesita más mecanismos de corresponsabilidad entre autoridades, especialistas y ciudadanía para ejecutar lo que ya se sabe que es urgente hacer.
Para finalizar, es conveniente enfatizar que la cultura no puede seguir siendo un recurso retórico, sino un criterio real de planeación; durante años ha sido evidente que existe una falta de acuerdos para evitar que la gentrificación termine por desplazar a los habitantes del centro, de ahí que en el diseño de políticas públicas se deba considerar una mirada cultural transversal; el acceso a la cultura en el centro histórico implica habitar un espacio que permita el encuentro, la permanencia y la apropiación simbólica de los espacios públicos.
Ojalá que, al darle continuidad a los proyectos, no se dejen de lado los indicadores culturales urbanos que proporcionen información sobre la permanencia de los habitantes en el centro, la diversidad de usos de suelo y la variación en las condiciones para la producción y circulación artística; porque también resulta indispensable que se vea al centro desde sus prácticas y memorias barriales, desde sus prácticas culturales y economía creativa local. Enhorabuena a quienes participaron en esta conferencia.
Que disfrute su lectura.
Jánea Estrada Lazarín
[email protected]
(1) Casa del Cobre Huitzila en YouTube: https://www.youtube.com/@CasadelCobreHuitzila/streams
https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_697



