La asociación civil VIDA aseguró que las instituciones gubernamentales encargadas de proteger las áreas naturales de Zacatecas carecen de una verdadera vocación ambiental y tienen, principalmente, una orientación política, situación que, señalaron, afecta la atención de las zonas naturales cuando se encuentran amenazadas.
La organización reconoció que algunas dependencias enfrentan limitaciones presupuestales; sin embargo, cuestionaron que tampoco exista interés por gestionar mayores recursos para atender las problemáticas ambientales. Como ejemplo, señalaron que cuando la asociación facilita plantas para su reubicación, las instituciones no les dan una atención prioritaria, por lo que muchas terminan muriendo.
Indicaron que esta falta de atención también se refleja en distintos puntos de la zona conurbada Zacatecas-Guadalupe, particularmente en afectaciones a cuerpos de agua.
Uno de los casos señalados se encuentra en el arroyo del Parque Arroyo de la Plata, a un costado de las canchas deportivas y del bulevar de los Niños, donde, de acuerdo con la asociación, algunos establecimientos estarían descargando aguas negras. VIDA denunció que hasta el momento ninguna de las instituciones correspondientes, como la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (JIAPAZ) o el Ayuntamiento de Guadalupe, ha tomado medidas al respecto.
Otro caso se ubica a un costado de la colonia La Cañada, en Guadalupe, donde actualmente se realizan obras que, según la asociación, requieren un permiso de cambio de uso de suelo y han intervenido un arroyo.
VIDA explicó que para obtener este tipo de autorización debe realizarse una inspección de las especies de fauna presentes en la zona, con el objetivo de reubicarlas antes de que las obras las afecten. Sin embargo, señalaron que este procedimiento no se llevó a cabo, pues integrantes de la asociación encontraron fauna en el área que estaba siendo intervenida.
Agregaron que, aun cuando se obtenga un cambio de uso de suelo, existen limitantes para intervenir los cuerpos de agua, las cuales, afirmaron, fueron rebasadas en este caso. Señalaron que las obras tuvieron que detenerse y consideraron que esto pudo deberse a la falta de documentación y a que no se realizó la reubicación de la fauna.
La asociación explicó que los cambios de uso de suelo permiten modificar la utilización de un terreno, por ejemplo, de agrícola a habitacional, y contemplan recursos y obligaciones relacionadas con el tema forestal; sin embargo, precisaron que estas autorizaciones tienen restricciones que deben respetarse.
VIDA también señaló un caso a un costado de la colonia Colinas del Padre, en el municipio de Zacatecas, donde, según la organización, incluso se realizó un desvío del cauce de un río, lo que podría constituir una infracción de mayor gravedad conforme a la Ley de Aguas Nacionales. En este sitio, afirmaron, tampoco se realizó una reubicación de la fauna.
La asociación indicó que acompañó a vecinos de Colinas del Padre que buscaron acudir ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua). De acuerdo con lo expuesto por VIDA, el titular del organismo explicó que para realizar obras de embovedado a un costado de los cuerpos de agua, con el propósito de conducir aguas negras o pluviales, se requieren autorizaciones que son difíciles de obtener.
Ante ello, cuestionaron si la constructora contaba con los documentos necesarios y plantearon la posibilidad de que se realizara un embovedado y, en el caso de ser así, habría sido realizado sin la autorización correspondiente, aunque señalaron que desconocen qué ocurrió finalmente con los permisos.
Otro punto señalado por la organización fue la construcción del nuevo hospital de tercer nivel en Guadalupe. VIDA indicó que desconoce cómo se desarrolló el proceso debido a que se trata de un proyecto federal.
La asociación cuestionó que estos casos ocurran incluso en la zona conurbada, donde las afectaciones pueden ser visibles, y planteó dudas sobre lo que sucede en áreas menos vigiladas del estado.



