El Cairo., El conflicto en Yemen se intensificó ayer luego de que las fuerzas gubernamentales lanzaron ataques contra los rebeldes hutíes respaldados por Irán, que en represalia dispararon contra Arabia Saudita, que apoya al gobierno yemení.
La vocería de las fuerzas gubernamentales de Yemen –que representan al gobierno reconocido internacionalmente– afirmó que sus bombardeos destruyeron “equipos, concentraciones y personal” hutíes en lo que describió como las zonas de “aniquilación” de Dhubab y Mocha, en la provincia de Taiz.
En respuesta, el movimiento hutí reivindicó una ofensiva contra una base militar en la gobernación saudita de Sharurah.
El movimiento hutí de Yemen Ansar Allahs indicó que la operación ejecutada con “una gran salva de misiles balísticos y drones” tuvo como objetivo los depósitos de armas y centros de mando y control dentro de la instalación militar.
Informó que Arabia Saudita ejecutó 58 ataques aéreos contra seis provincias de Yemen durante las pasadas 24 horas con bombardeos realizados por aviones F-15.
Las Fuerzas de Resistencia Nacional yemeníes leales al gobierno informaron que “murieron más de 500 de nuestros combatientes y alrededor de mil 500 resultaron heridos en el curso de feroces combates con el grupo Ansar Allah (hutíes)” durante los enfrentamientos en “la costa occidental de Yemen entre el 9 de agosto y el 10 de septiembre”. Agregó que al menos 150 civiles han sido abatidos y 200 han resultado heridos en la feroz ofensiva de los rebeldes hutíes.
En otro frente, el ataque a un buque comercial iraní en el estrecho de Ormuz, causó la muerte de una persona e hirió a cuatro más, reportaron medios iraníes. Las autoridades de la república islámica no precisaron quién fue el autor.
Tras este bombardeo, Omán anunció el aplazamiento de la reunión entre Irán y países del golfo Pérsico prevista para hoy sobre el futuro del estrecho “con el fin de crear las condiciones propicias para un diálogo constructivo”.
Un funcionario señaló que Arabia Saudita presentó enmiendas a la propuesta omaní-iraní sobre la vía marítima porque tenía preocupaciones de que el lenguaje propuesto pudiera establecer efectivamente un nuevo statu quo en el estrecho que no sería aceptable para ella ni para los otros estados de la región, indicó Axios.
Gasolina bajará: Trump
A su vez, el presidente Donald Trump evitó confirmar si Estados Unidos atacó un buque iraní en el estrecho de Ormuz; además, indicó que no le importa si los países del golfo se reúnen con Irán para discutir el futuro de la vía marítima.
Reiteró que “Irán quiere llegar a un acuerdo a toda costa. Llaman constantemente. Quieren llegar a un acuerdo. Tienen que llegar a un acuerdo justo. No voy a aceptar un mal acuerdo”.
Insistió en que la guerra terminaría antes o inmediatamente después de las elecciones de mitad de mandato y afirmó que, en consecuencia, “el precio de la gasolina se desplomará”.
Sugirió que Estados Unidos podría permanecer en Irán y “quedarse con el petróleo, como en Venezuela”, cuyo presidente Nicolás Maduro fue secuestrado en una operación militar en enero pasado.
El mandatario iraní, Masoud Pezeshkian, reiteró que en la arena mundial los verdaderos “terroristas” son Washington y Tel Aviv “con sus tecnologías”, reportó Al Jazeera.
En el marco de la 18 cumbre de economías emergentes BRICS en Nueva Delhi, describió que los ejércitos de estos países “matan a la gente con mucha facilidad por una sola persona. Asesinan a toda una familia y destruyen un edificio entero, y luego dicen que han matado a un terrorista”.
El canciller de Irán, Abbas Araqchi, aseguró que el acuerdo previsto entre Irán y Omán “no implica, en modo alguno, la reapertura del estrecho de Ormuz”, e insistió en que la condición para reabrirlo es “que Estados Unidos retome los compromisos adquiridos en el memorando de entendimiento de Islamabad”.
El oleoducto este-oeste que Arabia Saudita cerró tras varios ataques y que transporta cerca de 5 por ciento del petróleo mundial, continuaba cerrado como anunció el reino desde el viernes.
Al cierre de esta edición, una oleada de drones y misiles procedentes de Yemen habría impactado en instalaciones estratégicas de la compañía petrolera Aramco, al sur de Arabia Saudita, según fuentes árabes que recogen medios iraníes citados por RT.



