Vivir en un mundo interconectado acarrea considerables ventajas y desventajas. Estas últimas son más que evidentes en el terreno de la economía mundial, en el que una frase pronunciada en un discurso en Washington, la consecuencia de una sequía en el hemisferio sur o una política monetaria
aplicada en Tokio, pueden impactar en el precio del café que bebes en el desayuno, o incrementar el costo de tus próximas vacaciones en el exterior.
El Forex (del inglés Foreign Exchange) es el terreno fértil en el que se llevan a cabo estas dinámicas. Se trata del mercado más grande del planeta, en el que se determina el valor del dólar, la libra esterlina o el euro, entre otras monedas.
Detrás de este hay incontables engranajes, impulsados por el flujo de capitales globales. Dichas interacciones buscan la obtención de rendimientos o refugios, en el que intervienen las monedas fiduciarias, estrategias de gold trading o el arbitraje de materias primas para proteger el capital frente a crisis financieras o de inestabilidad geopolítica.
Estos cambios se pueden comprender al observar los motores de los mercados financieros. Es decir, las tasas de interés, las balanzas comerciales y el sentimiento de riesgo global del que depende el humor o percepción sobre una región en el Forex.
El magnetismo del dinero: Tasas de interés y bancos centrales
Los bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo o el Banco de Japón, son los que determinan el costo del dinero y la fortaleza o debilidad de una divisa.
Hay algo que claramente buscan los inversores internacionales. El mayor rendimiento posible, limitado por el riesgo que acarrean las operaciones.Cuando un banco central incrementa las tasas de interés, los bonos y depósitos en la moneda que los representa, eso la hace más atractiva. Entonces, los inversores mundiales venden otras divisas para adquirirla. Por lo tanto, se incrementará su demanda y su correspondiente valor.
La acción de la inflación
Las tasas generalmente varían para controlar la inflación. Si es alta, las tasas de interés suben para atraer capitales extranjeros a corto plazo, robusteciendo la divisa.
Si la inflación se desacelera o si se experimenta recesión, las tasas se reducen para abaratar el costo de los créditos y fomentar el consumo. La consecuencia más frecuente es el debilitamiento de la moneda frente a otras, que tienen mayores rendimientos.
Balanza comercial: Exportaciones, importaciones y materias primas
La oferta y demanda de bienes y servicios son también un reflejo de una divisa. Si un país exporta productos más allá de sus fronteras, los compradores extranjeros deben obtener dicha moneda para pagar por los productos o servicios que desean adquirir.
Las monedas vinculadas o commodities
El comportamiento de algunas divisas tiene una relación cercana con materias primas muy puntuales.
Es el caso del dólar australiano o AUD, cuyo valor es influenciado por la exportación de hierro y por la demanda de este por parte de China. El dólar canadiense está ligado a la volatilidad de los precios internacionales del petróleo. El peso chileno, varía según lo permita la cotización internacional del
cobre.
En el caso de que el precio internacional del petróleo o de los granos agrícolas aumente como consecuencia de tensiones políticas o de problemas climáticos, las naciones centradas en la exportación recibirán una mayor cantidad de divisas, con un fortalecimiento de su moneda local.
Apetito por riesgo vs. Búsqueda de refugio seguro
En el mercado de divisas y en el financiero en general, el ánimo oscila entre el optimismo y la aversión al riesgo. Entonces proceden de la siguiente forma.
Posiciones seguras o Risk-Off
Los conflictos bélicos, las crisis bancarias o las grandes incertidumbres económicas, son algunas de las situaciones que promueven la liquidación de activos volátiles.
Es decir, que los inversores vendan sus activos como acciones o criptomonedas, para convertirlos en refugios seguros o safe havens.
En la mayoría de los casos recurren al dólar estadounidense, la divisa estándar del comercio internacional, que además se emplea como reserva por excelencia.
El franco suizo (CHF) es también una opción debido a la estabilidad y al respaldo del sistema bancario de Suiza. A este se suma el yen japonés (JPY) que históricamente se emplea como activo de cobertura, debido a que mantiene una posición acreedora neta global.
Modos de crecimiento o Risk-On
En etapas de crecimiento económico global, en el que hay estabilidad institucional, los capitales fluyen hacia economías en desarrollo o en dirección a monedas que ofrezcan mayores rendimientos, que justifican alejarse de los activos de refugio.
Algunas son las siguientes.
Divisas de mercados emergentes
Se trata de monedas como el real brasileño (BRL), el peso mexicano (MXN) o el rand sudafricano (ZAR). Convienen por sus tasas de interés más altas y su potencial de apreciación en crecimiento.
Monedas relacionadas con el ciclo económico y las materias primas
Incluye al dólar australiano o (AUD), el dólar neozelandés (NZD) o el dólar canadiense (CAD). Se trata de divisas que crecen con la producción, el comercio internacional y la demanda de materias primas en apogeo.
Estrategias de Carry Trade
Es una estrategia en la que se pide capital prestado en monedas con bajas tasas de interés, como el yen japonés o el franco suizo. El objetivo es invertirlo en divisas o activos de alto rendimiento para obtener como beneficio el diferencial de las tasas.
Como se puede observar, el mercado Forex está estrechamente relacionado. Lo que sucede en una parte del mundo puede afectar la economía de mercados lejanos.
Este no es sólo un asunto de interés para grandes inversores. Es relevante para comprender mejor los engranajes detrás de nuestra economía cotidiana.



