La Habana., La fiscalía de Cuba denunció ayer sabotajes contra el sistema eléctrico nacional y anunció que se realizan 460 investigaciones penales por delitos contra el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), “principalmente por sabotaje, daños, robo con fuerza en las cosas, hurto y receptación” cometidos entre 2025 y el primer semestre de 2026.
Los hechos más frecuentes son la sustracción de aceite dieléctrico de transformadores, el robo de cables y piezas de las redes eléctricas, afectaciones a torres de alta tensión y daños en parques solares fotovoltaicos.
La fiscalía abogó por aplicar “todo el rigor de la ley para quienes afectan servicios vitales como la generación y distribución eléctrica, el abastecimiento de agua, las comunicaciones, el transporte y otros sectores”.
Cuando la guerra económica y la política de “máxima presión” del gobierno de Estados Unidos “pretenden quebrar la capacidad de resistencia” del pueblo cubano y provocarle sufrimientos, Cuba realiza “significativos esfuerzos” para garantizar la economía y los servicios vitales a la población, en condiciones muy complejas, indicó la fiscalía.
Desde mayo de 2025, añade el comunicado, el Tribunal Supremo Popular acordó que constituyen sabotaje los hechos vandálicos en los que se sustrae, dañe, altere o perjudiquen entidades, componentes, partes y piezas destinadas al sistema electroenergético, además de otros actos delictivos afecten infraestructuras vitales para el desarrollo económico y social del país.
Se ha impuesto prisión provisional a 87 por ciento de los imputados presentados y también se solicitan sanciones severas, con el empleo de la calificación por delito de sabotaje, atendiendo a la gravedad de los hechos, la afectación a la población y los daños ocasionados.
Todas las personas juzgadas en 2026 por hechos ilícitos relacionados con el SEN han sido sancionadas por sabotaje, con penas de nueve a 20 años de cárcel, indica el texto.
Cuba enfrenta una grave crisis energética que se agudizó en enero pasado, cuando el presidente estadunidense, Donald Trump, firmó una orden que permite la imposición de aranceles a las importaciones de países que suministran petróleo a la isla, y también declaró el estado de emergencia por una supuesta amenaza a la seguridad proveniente de Cuba.
La medida ha exacerbado aún más la escasez de combustible, afectando la generación eléctrica, el transporte, la producción de alimentos, la salud y la educación.
En este año, Cuba sólo ha recibido un cargamento de combustible, un barco ruso con un donativo de 100 mil toneladas de crudo. Más información en Cubadebate https://shorturl.at/2k3UP



