Les voy a empezar contando
lo que al pueblo está fregando.
Peña Nieto y sus compinches
son una plaga de chinches,
que si no las exterminas
te tragarán las muy pinches.
Yo sólo le pido a Dios que no dure los seis años,
que la calaca lo jale
antes de que se resbale
y, con su pesado cuerpo, nos aplaste y nos embarre.
¡Ya que paren las reformas!
que sus demonios le ordenan,
porque si las aceptamos, los canijos nos condenan.
¡Ay de aquel pueblo fregado!
que se siente amenazado,
porque con uñas y dientes, defenderá su legado.
Ten cuidado Peña Nieto,
ya deja de hacer burradas
con estos «muertos vivientes»,
porque a la misma calaca
la dejaremos sin dientes,
si no viene y te recoge
con gabinete y parientes.
Ya con esta me despido,
amenazando a la muerte:
si no te llevas a Nieto,
junto con sus excesos,
te vamos a eliminar
con todo y tus flacos huesos.



