spot_img

‘Calaverita’

Más Leídas

- Publicidad -

Por: DIANA ELIZABETH GALAVIZ •

Andaba que echaba chispas,

- Publicidad -

lo que sigue de enojada;

llegó la calavera flaca,

a reclamar a La Jornada

Llegando a la recepción

pidió ver al encargado.

«¿Qué pasa con sus reporteros?,

se me hace que me los cargo».

Empezaron todos a llorar,

corrían y se escondían.

«¿Qué le pasa a la huesuda?,

¿qué mosca le picaría?”

«Pues resulta que hace meses

que en Zacatecas trabajo;

todos los días me llevo dos tres.

pero publicarme ni al caso».

«Trabajo de mañana y tarde,

de noche y de madrugada;

tanta friega que me meto

pa’ que digan que no Pasa Nada».

«Denme ahora mismo los datos,

que lo tengo que encontrar

a ese de apellido raro

que al Congreso fue a birlar».

Desde abajo del escritorio

Raymundo le respondía:

«se llama Arturo Nahle

y está en la Procuraduría».

«Me voy hecha la raya,

al infierno lo voy a llevar;

espero que no haya marcha

para rápido por él llegar».

En el camino le tocó retén,

hasta le pidieron pasaporte;

dejó de tomarse fotos Kent,

para hablar y pasar el norte.

«La muerte va para allá

decidida y te va a cargar.

Haz algo pronto amigo,

a ver si la puedes engañar».

Al vigilante mandó cambiar

las letras grandes Pe Ge Jota,

por un anuncio que decía:

«El que alabe a Dios aquí se anota».

Llegó la muerte confundida,

no sabía ni donde andaba;

recorrió Ciudad Administrativa,

pero de Nahle no supo nada.

«Me advirtieron me engañaría;

es muy diantre y lo perdono.

Ahora sólo quiero saber

con quién desquito mi encono».

«¿Qué te parece el gobernador?,

él fue quien a Nahle puso»,

la dirigió el cuidador a Palacio

con un mapa no confuso.

A Miguel nadie le dijo

ni supo lo que le esperaba,

la recibió con un besito

y hasta le pidió que se sentara.

«Pues con la mala noticia

que hoy te daré sepultura,

hoy mande hacer un cajón

y quedó de tu estatura».

Le pidió Miguel Alonso

la vida le perdonara,

que qué podría hacer

pa’ qué otro gallo le cantara.

«He andado mucho en la calle,

y la molestia de la gente

es porque quieren mejores

la calidad del gabinete».

«Está bien, flaquita linda,

que eso haré y no te miento;

concluiré con mi gestión

con mejores elementos».

- Publicidad -
Artículo anterior
Artículo siguiente

Noticias Recomendadas

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -