Estaban los diputados
Gerardo Romo y Xerardo,
acompañados de otros como
Osvaldo, Geovanna y Barajas,
repartiendo sus millones
de los votos, bien pagados
por el precioso ‘gober’.
No sabían que, asomada,
los miraba la huesuda,
grabando cada palabra
que en esa junta decían.
Y que lo sube a ‘YouTube’,
y de chorro se morían;
Geovanna se defendía, pero
creo que más se hundía.
Los otros, muy calladitos,
de su escondite ni salían.
Se los cargó la calaca,
quitándolos de la ‘polaca’.



