Tijuana, BC., El ex gobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel llegó ayer a su domicilio en Ensenada minutos antes de las 7 de la mañana, luego de casi 39 horas de traslado terrestre desde el Centro Federal de Readaptación Social El Altiplano, en el estado de México, donde permaneció 72 días, acusado de huachicol fiscal.
El panista fue recibido por su familia y un grupo de seguidores. Platicador como siempre, Ruffo dijo a los medios de comunicación que el traslado le sirvió para ver el país de nueva cuenta, porque ese recorrido lo hizo de estudiante.
Explicó que el juez le pidió abstenerse de hacer comentarios sobre su proceso penal porque podría ser perjudicial para él, pero informó que puede hablar con la prensa “de política”.
Según su familia, en algunos trayectos del viaje estuvo esposado de manos y pies, “dependiendo de los encargados de movilizarlo”; sin embargo, se bajó de la patrulla de la Guardia Nacional y habló muy animoso con la prensa, como es normalmente. Cantó ante las cámaras El caballo blanco, haciendo referencia a su experiencia en el viaje de regreso a casa.
Sobre sus días en Almoloya, dijo que fueron de análisis y reflexión, que compartió conversaciones en los pasillos con otros ex gobernadores, como César Duarte, de Chihuahua; Mario Marín, de Puebla; Tomás Yarrington, de Tamaulipas, y Ángel Aguirre, de Guerrero.
“Lo que hablamos fue que se atienda a los muy necesitados y que podamos ir incorporándonos, de manera que podamos hacer más cosas y que haya prosperidad”, indicó.
Comentó que los demás internos bromeaban con él y le preguntaban: “oye, Ruffo, ¿y el Moya?” (En alusión a Rocha Moya.
Informó que hacía deporte durante cuatro horas, pero que las otras 20 horas del día estaba dentro de la celda. Insistió en que hay que ver las cosas siempre positivas. Sobre el trato de las corporaciones dentro del penal y en el viaje de vuelta a Ensenada, agradeció a los elementos de la Guardia Nacional. “Conocí a muchos de ellos por los estados y conocí muchos puntos de vista”, compartió.
Sobre su medida cautelar, señaló que es como continuar dentro de un proceso de privación de la libertad, aunque ahora su cárcel será el patio de su casa.
Ruffo enfrenta cargos por contrabando de combustible mediante la empresa Ingemar SA de CV, actividad conocida como huachicol fiscal. Fue aprehendido el pasado 16 de julio y una semana después lo vincularon a proceso.
La céntrica vivienda de Ensenada que perteneció a los padres del ex gobernador será su estancia durante el tiempo que dure el proceso legal, como parte de la medida cautelar de arresto domiciliario que le fue concedida por razones humanitarias.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República, la medida fue concedida luego de que su defensa argumentara que el ex mandatario es adulto mayor y presenta problemas de salud. La dependencia aclaró que el arresto domiciliario no implica la suspensión ni modificación de su proceso penal.
Verónica Ruffo adelantó que en los próximos días llegará a Ensenada la pareja sentimental de su padre, quien se encargará de atenderlo durante su permanencia en el domicilio.
Juan Marcos Gutiérrez, abogado del equipo del político, informó que recibirán la visita del personal de la Unidad de Medidas Cautelares, para ofrecer los detalles de las condiciones en que se debe mantener dentro del perímetro de su residencia para no contravenir a las leyes.



