Por cuarto día consecutivo, estudiantes de la Licenciatura en Psicología del Campus Fresnillo de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) mantuvieron la toma de las instalaciones para exigir la remoción de la coordinadora del programa, Saira Escobedo Castrejón, a quien acusan de incumplir sus funciones desde su arribo al cargo, hace más de seis meses.
Los manifestantes, alrededor de 41 alumnas y alumnos de tercero, quinto, séptimo y noveno semestre, señalaron que la exigencia responde a irregularidades reiteradas, vinculadas con el incumplimiento de horarios de atención y de clases, priorización de actividades sociales sobre las académicas, trato irrespetuoso y falta de acceso oportuno a información sobre becas, prácticas profesionales y otros trámites.
Una estudiante de quinto semestre detalló que, durante todo el semestre, no ha tenido clases con la coordinadora, quien imparte materias de psicoanálisis. Otros manifestantes refirieron clases canceladas sin previo aviso o que duran apenas 20 minutos.
“Yo le fui a preguntar sobre orientación en mis prácticas profesionales y tampoco tenía el conocimiento de cómo se realizaba el proceso”, expresó una de las entrevistadas.
Señalaron que la coordinadora otorga facilidades a algunos alumnos para justificar faltas, mientras que a otros les niega arbitrariamente la validación de justificantes médicos o reclama actas de defunción ante muertes de familiares.
El reclamo se agudizó luego de que, de acuerdo con los estudiantes, autoridades universitarias revirtieron un compromiso planteado el martes 18 de agosto, cuando la directora de Psicología se comprometió a que la coordinadora sería removida de su cargo ante el primer incumplimiento del acuerdo que entonces negociaban.
Al recibir la propuesta por escrito, los estudiantes advirtieron que esa condición ya no aparecía, por lo que, con el acompañamiento de un abogado, elaboraron una contrapropuesta que representantes del movimiento entregaron en Zacatecas a la secretaria general de la BUAZ, Lorena Jiménez Sandoval.
Detallaron que en una reunión realizada el miércoles con Jiménez Sandoval y la directora de Psicología, Jaira Barragán, se retiró el ofrecimiento de remover a la coordinadora ante una nueva incidencia y se cuestionó la veracidad de los testimonios de los estudiantes afectados.
“No pedimos que se nos crea sin investigar. Pedimos que se investigue antes de descalificarnos”, señalaron en un pronunciamiento.
En la reunión se les informó que la remoción ante el primer incumplimiento no había sido lo pactado y que, si se presentaba una nueva irregularidad, tendrían que interponer una queja ante Barragán, quien determinaría las medidas correspondientes.
Según las y los manifestantes, también se les dijo que la Universidad carece de facultades para remover a la coordinadora y que únicamente podría amonestarla. “Esto contradice directamente lo que se nos había planteado el martes”, señalaron.
Alumnas entrevistadas reportaron además dos incidentes con personal de vigilancia del campus. El lunes 17, al concluir sus guardias a las 19 horas, un vigilante les informó que no acudiría por las llaves para cerrar las instalaciones porque, según les dijo, “su jefa le había dado la instrucción de no hacerlo”.
Al día siguiente, otro vigilante retiró una de sus banderas rojinegras y posteriormente abrió el campus.
También manifestaron preocupación por su seguridad debido a que el campus se encuentra en una zona aislada. Aseguraron que durante las guardias han observado el ingreso de vehículos y camionetas que no reconocen, cuyos ocupantes recorren las instalaciones sin descender y después se retiran.
Aclararon que no tienen elementos para atribuir los recorridos a las autoridades, pero señalaron que les generan temor durante las guardias.



