El Comité de científicos y especialistas que se conformó por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, concluyó que es viable hacer fracking en dos cuencas del país, que abarcan Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Para ello, recomendó técnicas que reducen el impacto ambiental por medio del uso de agua salada, aditivos menos tóxicos, y “consultas previas, libres e informadas” con la población de las regiones donde se podría realizar.
Dentro de la estrategia para fortalecer la soberanía energética y reducir la dependencia de gas natural importado, el grupo de 54 expertos que se conformó desde abril, planteó ayer 10 recomendaciones para realizar la extracción de yacimientos no convencionales. La mandataria recalcó que este tipo de técnicas han evolucionado con procesos menos contaminantes para el ambiente.
“Muchos de nosotros nos opusimos al gas no convencional. ¿Qué cambia? Las nuevas tecnologías. Porque las que se usaban hace 10, 15 años, utilizaban químicos muy dañinos, utilizaban agua dulce, no reciclaban agua. Hoy hay, incluso, químicos biodegradables.”
Expuso que en México ya se usa gas natural que se obtiene con fracking. Al señalar la iluminación del salón Tesorería de Palacio Nacional, indicó: “Esta luz que tenemos aquí, si lo tomamos en promedio, 70 por ciento de la luz que nos ilumina en este cuarto viene de gas no convencional, sólo que no de México: de Estados Unidos”.
Los científicos y expertos consideraron viable la exploración en las cuencas Sabinas-Burro-Picachos, en Coahuila, y Nuevo León, y la de Burgos, en la zona noreste de Tamaulipas.
Para realizar la extracción no convencional, recomendaron primero hacer pozos de investigación hidrogeológica para confirmar la existencia de agua salada en cuerpos de agua profundos, con los volúmenes suficientes, y garantizar que éstos no tengan conexión con mantos acuíferos destinados al consumo humano o para el sector agropecuario. Mientras no se cumplan esas premisas, no se avanzará, “por eso vamos paso por paso”, afirmó.
A diferencia de los métodos ordinarios, los yacimientos no convencionales, que se caracterizan por estar conformados por rocas en formaciones de muy baja permeabilidad, requieren de la inyección de fluido presurizante a alta presión para la extracción de gas, explicaron los académicos e investigadores que integran este comité.
Además de proponer que el monitoreo científico externo e independiente se mantenga, se planteó hacer públicos los reportes y estudios sobre este tema, el listado de aditivos y el volumen del agua que se utilice. “Vamos a tomar todas las conclusiones que nos dieron”, apuntó Sheinbaum Pardo.
Luego de pedir que este grupo siga con su proceso de investigación, adelantó que cada dos meses y medio se presentarán las conclusiones en la mañanera y en una página web creada para ese objetivo.
La mandataria señaló que en sus promesas de campaña no incluyó no recurrir al fracking, sino que, dijo, “lo que hemos planteado siempre es que lo que buscamos nosotros es la soberanía energética garantizando los mínimos impactos ambientales”.
El 1º de marzo de 2024, en el inicio de su campaña electoral rumbo a la Presidencia, la entonces candidata Claudia Sheinbaum presentó en el Zócalo sus “100 compromisos de proyecto de nación”. Uno de ellos era: “No se va a permitir la explotación de hidrocarburos a partir del fracking” (https://t.ly/f3zWh).
Con información de la Redacción



