Nueva York y Washington. El gobierno de Donald Trump anunció la intensificación de su ofensiva contra el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), designado “organización terrorista extranjera”, al develar un nuevo encausamiento contra sus líderes, nuevas recompensas millonarias para su captura, la revocación de visas a socios de la banda criminal y la advertencia de que las autoridades estadunidenses perseguirán a los acusados de ambos lados de la frontera.
El procurador general interino, Todd Blanche, anunció en conferencia de prensa el encausamiento de cinco capos del cártel: Julio Alberto Castillo Rodriguez, El Chorro; Hugo Mendoza Gaytán, El Sapo; Ricardo Ruiz Velasco, El Ruiz; Julio César Montero Pinzón, El Tarjetas, y Carlos Andrés Rivera Varela, La Firma.
Ya había acusado criminalmente a otros tres, incluyendo a quien las autoridades identifican de jefe máximo del cártel: Juan Carlos Valencia Gonzalez, El Pelón (hijastro del fallecido El Mencho); Audias Flores Silva, El Jardinero, y Francisco Javier Gudiño Haro, La Gallina.
Además de las acusaciones de narcotráfico y uso y trasiego de armas, el Departamento de Estado anunció más de 100 millones de dólares en recompensas por información que lleve al arresto de estos ocho líderes y socios del CJNG, incluyendo un incremento a 25 millones de dólares por El Pelón, además de 2 millones de dólares por Griselda Margarita Arredondo Pinzón (media hermana de El Tarjetas).
También informó de nuevas restricciones de visas a 65 individuos que son miembros de familias o socios de jefes del cártel.
Blanche declaró que estas organizaciones narcoterroristas son responsables de “innumerables muertes de estadunidenses”, y advirtió que “el gobierno usará toda herramienta para llevar a estos acusados ante la justicia, sin importar donde están. Nunca permitiremos que organizaciones terroristas extranjeras se aprovechen de nuestro país”.
Ese mensaje fue repetido por los jefes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), la Administración para el Control de las Drogas (DEA) y otras agencias que participaron en la conferencia de prensa en el Departamento de Justicia. Terry Cole, titular de la DEA, afirmó que el CJNG sostiene su poder “mediante violencia y corrupción en México; esto incluye a miembros del gobierno de México, quienes escudan de la justicia al liderazgo del cártel, facilitan narcotráfico, lavado de dinero y violencia”. Como Blanche, culpó a la organización delictiva de cientos de muertes de estadunidenses mediante distribución de drogas, y calificó el fentanilo de “arma de destrucción masiva”. Subrayó que la DEA está atacando tanto a “los cárteles como a funcionarios corruptos del gobierno, quienes son responsables por las muertes de nuestros ciudadanos”.
Cole identificó a El Pelón como la prioridad central de la DEA, y señaló que el mensaje a todo el liderazgo y a los funcionarios corruptos es que esta batalla contra el CJNG “apenas inicia” y “esta es su advertencia: la DEA viene por ti y ningún título, puesto o conexión política te podrá escudar”. Concluyó subrayando: “que Dios nos bendiga. Que Dios bendiga a Estados Unidos”.
Algunos de los funcionarios destacaron los logros bajo el gobierno de Trump, incluyendo la sentencia de cadena perpetua a Ismael El Mayo Zambada, y tomando crédito por la condena a Joaquín El Chapo Guzmán, en el primer periodo de este presidente en la Casa Blanca, como las penas contra dos de los hijos de El Chapo.
“Estamos desmantelando el cártel de Sinaloa. Ahora esa misma presión está sobre el CJNG”, afirmó el procurador general asistente A. Tyson Duva, quien también señaló que desde que Trump llegó a la Casa Blanca se han logrado más de 200 extradiciones y expulsiones (aunque no precisó si todas provenían de México o también de otros países).
Además de los cargos por narcotráfico, tres de los ocho acusados enfrentan señalamientos por un fraude de 400 millones de dólares contra 6 mil estadunidenses, muchos de la tercera edad, en torno a condominios de tiempo compartido.
Aunque algunos en la conferencia de prensa mencionaron que trabajan con “nuestros socios internacionales”, fue más notable la ausencia de referencias a la cooperación bilateral. Sólo al final, en respuesta a una pregunta, el administrador de la DEA comentó que “la comunicación es constante” y que “ambos países están trabajando juntos. ¿Me sigo comunicando con Omar García Harfuch? Lo hago. Tenemos una relación. Él quiere lo mejor para su país, yo quiero lo mejor para mi país”.



